subvenciones de Facebook

Programa de subvenciones de Facebook para Pequeñas Empresas.

Llega a España el programa de subvenciones de Facebook para pequeñas empresas, con un único objetivo: AYUDAR.

Todos somos conscientes de los daños que han sufrido a nivel mundial los negocios a causa del brote de COVID-19, por esta razón, Facebook quiere aportar su granito de arena ofreciendo ayudas económicas de 1700€ en efectivo para combatir estos efectos tan devastadores que han azotado a nuestros negocios, y, además, créditos publicitarios valorados en 1.024€. 

Los objetivos de esta subvención son:

  • Ayudar a cuidar de tus trabajadores.
  • Ayudarte a hacer frente a los costes operacionales y los gastos de arrendamiento.
  • Ayudarte a conectar con más clientes.
  • Apoyar a tu comunidad.

Para ser elegible para enviar su solicitud, usted debe:

  • Ser un negocio con ánimo de lucro
  • Tener entre 2 y 50 empleados
  • Haber estado operando por más de un año
  • Haber experimentado desafíos por el COVID-19
  • Estar en o cerca de una ubicación donde Facebook opera

Documentación:

  • Estados financieros o estados de cuentas más recientes
  • Documento legal que demuestre que su negocio lleva establecido al menos un año
  • Escrituras de constitución
  • Haber experimentado desafíos por el COVID-19
  • Estar en o cerca de una ubicación donde Facebook opera
  • Registro en el Registro Mercantil de España
  • En etapas posteriores del proceso es posible que se le pida que proporcione más documentos.

Ventana de tiempo para presentación de documentación:

Desde el 29 de septiembre 2020 a las 10 horas, hasta el 8 de octubre 2020 a las 18 horas se abre la ventana de solicitud para las subvenciones de Facebook para pequeñas Empresas. El proceso de solicitud aquí en España estará a cargo de Deloitte Ireland LLP y Quest Computing Ltd.

Acceso directo a la solicitud:

https://everest.apply-aims-grants.com/AUUID/E237267D9

Más información en:

Aporte realizado por nuestros compañeros de Doninfo.

En el largo plazo, todas las pymes son Unipersonales

 Los señores R, M y D no se conocen, pero comparten dos temas en común.

El primero es que son o han sido mis clientes, con lo cual pude observar y participar en primera persona de lo que os contaré. El segundo, y nuestro tema del artículo, los tres comenzaron sus actividades con Socios y dentro de los 3 a 5 años de actividad se convirtieron en unipersonales.

 El primer caso, señor R, lo conocí en el año 2006. Una típica PyME familiar, con tres negocios diferentes, industrial, comercial minorista y gastronómico.

 La Dirección general de todos los negocios estaba en manos de R y su esposa, y cada uno de sus dos hijos llevaban operativamente uno de los locales/fábrica. Completaba la sociedad el Economista de la familia, quien había asumido el rol de Socio para capitalizar una deuda a su favor del pasado.

 En el año 2008, R había comprado la parte a cada socio/familiar (incluyendo a su esposa) y se alzó como el único dueño de toda la Empresa. Decía, literalmente, que nadie lo entendía, que se le cuestionaba todo y que prefería seguir sólo.

 M es un personaje singular. No le gusta trabajar con personas, prefiere la compañía del ordenador y ha fundado una Empresa de tecnología.

A pesar de no gustarle las personas, cuando lo conocí tenía tres socios activos y sumando otro.

Situación similar, doce años después, al señor R. Nunca validó a sus socios como tales, a la mayoría los valoraba como “buenos empleados” y, sólo uno de ellos, le merecía su respeto profesional.

Exactamente un año después, M es una Sociedad Unipersonal. Si bien había valores compartidos, es muy distinto el propósito de quién tuvo la idea primaria de aquellos que se sumaron posteriormente.

 D es el caso más reciente y desafiante de mis últimos tres años de profesión. Cuatro años después de fundar una Empresa con tres socios más, hoy se perfila para quedar como una sociedad unipersonal y otorgarle al resto de los socios puestos jerárquicos, pero como empleados. Lo he escuchado decir a sus socios, Ustedes no me sirven, no tienen idea de lo que hay que hacer para llegar a donde quiero.

 ¿Qué pasó en estos tres casos y los que existirán en el pasado, presente y futuro? Las pymes son, en el largo plazo, Unipersonales. Las variables que he evaluado en este tiempo han sido principalmente tres, MISIÓN (propósito), VALORES y RIESGO.

Misión, el propósito

Quien funda una PyME tiene una MISIÓN que suele estar asociada a su pasión, sea industrial, comercial, un servicio, nueva tecnología. Es algo que al empresariado pyme le apasiona en su vida y lo lleva a un entendimiento económico y no una propuesta de valor hacia terceros como, en general, se conciben los negocios modernos.

 El top tres de las respuestas de mis clientes han sido: •Es lo que me apasiona, me gusta hacerlo •Quiero ganar dinero, pero no es lo más importante, lo más importante es la actividad. •Es lo que mejor me sale hacer, creo que no sé hacer otra cosa mejor.  

Valores, el Estado soy yo

Los valores principales no vienen asociados al dinero per se, sino que están más asociado al reconocimiento externo e interno de la dueña o el dueño de la Empresa.

L’État, c’est moi (El estado SOY YO) Esta frase es atribuida por los historiadores a Luis XIV, el joven Rey de Francia que, se dice, en el año 1655 se dirigió de esta manera al Parlamento.

No se sabe a ciencia cierta la veracidad de la frase, lo que sí puedo asegurarles que es un VALOR para empresarias y empresarios pymes que he conocido a lo largo de mi carrera.

La figuración que la Empresa existe porque ellas/ellos existen, el sentido de no trascendencia y la unilateralidad en la toma de decisiones. Para validarlo diariamente cargan con una cantidad de operación que no permitiría continuar la existencia de la Organización sin ellas o ellos.

Es un totalitarismo de la verdad y del camino a seguir, el resto acompaña, sean socias/os, empleados, proveedores, clientes, en definitiva, cualquier que interactue con la organización. Y quienes no operan, interrumpen, desordenan, crean un caos para resurgirse como héroes de su propia Empresa.

Riesgo, quién paga las consecuencias

 Aquí quizá la medida más objetiva que he encontrado en este camino. Si bien las organizaciones suelen tener varios socios, el capital suele desprenderse de uno de ellos, que arriesga su patrimonio y su flujo de ingresos futuros, como dijimos antes, al parecer no sabrían hacer otra cosa.

El empresariado pyme no suele tener una visión inversionista de los negocios, tiende más bien a una visión operacional y de creación de productos y servicios, no de maximización de las ganancias. Es por ello por lo que, en ocasiones, se asumen riesgos cuya rentabilidad no acompaña en términos duros de finanzas corporativas.

Si la socia o el socio de este empresariado tiene el rol inversionista, se dificulta poder “pagar” la rentabilidad exigida porque el riesgo que se asume es más emocional que empresarial.

 A mi entender las pymes serán, en el largo plazo, siempre Unipersonales. El desafío que asumo como consultor no es provocar, invitar, guiar al empresariado a tener socios en la Empresa, sino a tener alianzas estratégicas en la cadena de valor y colaborar en el proceso de toma de decisiones, con voz, pero sin voto.

Como describiera en mi artículo ¿Ser PyME significa soledad en las decisiones? el desafío es lograr posicionarse como un Directivo Independiente, en el cual el empresariado pueda hacer espejo de sus pensamientos y análisis y, al escucharse, volver a repensar las decisiones.

Con esa práctica de escucharse, también se entrena en el arte de escuchar a la cadena de valor, interactuar más con proveedores y clientes, tener una mesa de confianza interna, representar al Empresa hacia afuera. Dejo, entonces, planteada la pregunta ¿Puede el empresariado PyME tener Socias y Socios? Seguramente existen cientos de casos contrapuestos a este artículo, como siempre es una invitación a reflexionar y no una sentencia de verdad. Espero con anhelo sus reflexiones.

Pablo Blanco Cabirta PMB Group

La importancia del interés compuesto para el ahorrador

Con unas expectativas de retorno tan bajas para la renta fija, quien esté ahorrando para su jubilación deberá repensar su estrategia si está cimentada solo en bonos o renta fija.

El entorno de bajos tipos de interés convierte en perdedores a casi todos. Ahorradores, pensionistas, aseguradoras, inversores que buscan diversificación, bancos centrales y hasta a la renta variable. Las reglas del mercado han cambiado y su estrategia también deberá hacerlo.

¿Por qué es tan importante ser consciente del efecto del interés compuesto?

Históricamente, era el ‘milagro’ de la reinversión. Con una cartera tradicional de un 60 por ciento en renta variable y un 40 en renta fija corporativa de 1996 a 2016 habría conseguido un retorno del 6,1 por ciento anual en Europa. 

Con el efecto de los intereses sobre el dinero reinvertido, habría podido duplicar su dinero en menos de 12 años. Incluso limitándose a bonos de alta calidad, como los bunds ( 3,6 por ciento anualizado) habría logrado esa meta en unos 20 años.

¿Qué pasa hoy en día? Que las expectativas a partir de 2016 en estos activos son del 0,5 por ciento. En una década, invertir esos mismos 100 euros le devolverá 105,11. Tardaría 140 años en duplicar sus ahorros.

Que los retornos vayan a ser bajos es algo que un inversor puede entender y aceptar, pero pocos comprenden el impacto del interés compuesto en su patrimonio final.

¿Quién pierde en este escenario?

Los ahorradores. Como ‘norma’ una cesta de activos orientados a la jubilación debería equivaler el 60 por ciento del salario real para mantenerse desde los 70 a los 85 años, pero ya nos topamos con el primer problema. la longevidad.

La longevidad requiere que se ahorre significativamente más que este mínimo. Además, con unas expectativas de retorno del 2 por ciento, una persona de 40 años deberá ahorrar más del 20 por ciento de su salario anual para tener una jubilación digna. Si tiene pensado vivir hasta los 100 años, igual deberá plantearse mudarse a casa de sus hijos.

 ¿En qué punto se encuentra la renta fija?

Los niveles actuales de los bonos están descontando una inflación nula. Los inversores, en este punto, prácticamente aceptan una pérdida garantizada. Lo malo es que los tipos han tocado fondo y es la caída no el hecho de que sean bajos lo que crea valor. Hemos llegado a un nivel donde los bancos centrales se están quedando sin munición.

Con este panorama que se nos dibuja, ¿quedan motivos para seguir teniendo renta fija en cartera?

Los hay. Se está complicando cada vez más formar argumentos a favor de los bonos gubernamentales en una cartera, especialmente los alemanes o japoneses, tanto como por las valoraciones como por su habilidad para cubrir el riesgo.

Más allá de por razones regulatorias del fondo en sí, las justificaciones son cada vez más forzadas. Pero no es el único tipo de renta fija,  la deuda corporativa es un segmento con bajas expectativas de impagos, en parte por el bajo nivel de tipos nominales y reales de interés.

También podemos mirar hacia los mercados emergentes, que se beneficiarán de las reformas estructurales necesarias y que les será más fácil llevar a cabo en un entorno de tipos casi nulos. Hay bastantes oportunidades que aún ofrecen precios razonables.

¿Es un precio justo a nivel relativo lo máximo a lo que se puede aspirar en renta fija?

En términos relativos, diría que están un poco mejor que «justos», pero en términos absolutos, las rentabilidades no son extraordinarias. Es difícil esperar grandes retornos de un fondo de renta fija, y es algo que probablemente se extienda a varias clases de activos.

Mi consejo sería: seleccione con cuidado, rote entre distintos activos descorrelacionados a lo largo del ciclo e intente rascar algo de valor captando ‘alpha’. Así que no, creo que sigue habiendo valor en la renta fija, solo que no con retornos a los que estábamos acostumbrados.

Esa es una frase que se lleva repitiendo en cada comienzo de los últimos años y luego es de las mejores clases de activos. ¿Cuándo llegará el punto de inflexión?

Sí es cierto que ha sido un argumento durante años y los tipos han estado bajos bastante tiempo., pero no han estado en un punto donde la mitad de los bonos gubernamentales del mundo ofrecen rentabilidades negativas.

Creo que ya estamos en un nivel donde los responsables políticos no tienen margen para seguir bajando los tipos mucho más. Y los mercados de deuda están descontando nula o casi nula inflación para más de una década.

 Diría que son niveles que se están forzando. Pero incluso si no es así este año -y hay que recordar que 2016 fue  un año fenomenal para casi cualquier segmento de la renta fija-  sigue siendo robar al futuro a favor de ganancias en el presente.

Veo difícil determinar el momento de esa reversión a pesar de estar cerca de el.  Los mismos factores que han presionado a la baja los tipos, persisten hoy en día. Simplemente habrá gente que deje de comprar bonos con rentabilidades negativas y ya lo estamos notando en el flujo de fondos.

¿Se está posponiendo lo que inevitablemente tiene que pasar? una subida de las rentabilidades en los bonos

Los bajos tipos de interés reflejan el hecho de que el precio del dinero aún está muy alto a nivel global. Con esto me refiero a que los ahorros deben equivaler a la inversión.

 Aún no hemos visto la demanda de crédito remontar en áreas como la deuda corporativa, algo que se anticipaba. Lo poco que hemos visto es anímico.

Se podría argumentar que es un tema puramente de los bancos centrales distorsionando los mercados, pero creo que es demasiado simplista. Si fueran precios completamente falsos, los demás agentes del mercado ya hubieran actuado.

Seguiremos viendo bajos tipos de interés un tiempo, pero, al final del día, estamos encaminándonos hacia una normalización.

¿Qué está frenando esa demanda de crédito por parte de las empresas?

Son varios temas. Primero, porque por lo general no tienen la sensación de que les haga falta. Tienen suficiente flujo de caja libre para incrementar su dividendo o invertir en capex.

Hemos visto un crecimiento explosivo en China y en la India que ha aumentado la capacidad global a un nivel más que suficiente para los manufactureros. Se trata de la sobrecapacidad después de años de sobreinversión en muchos emergentes.

Hay partes de esas economías demasiado apalancadas. Aunque la prima es muy baja, no acuden al mercado. Esto es  lo que ha frenado a los mecanismos tradicionales de generación de crédito y es por lo que no tenemos inflación. Y por ello los tipos se deben mantener bajos.

Josué Rivera