Los 7 riesgos ocultos de los fondos de inversión

Uno de los mayores riesgos en la inversión financiera es el desconocimiento o la falta de educación en esta área, y los fondos de inversión no son una excepción. 

Por ello, para que se tenga algo más de educación y conocimiento, conviene nombrar los siguientes riesgos, que normalmente se desconocen.

  • No están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos

Los fondos de inversión no son depósitos, por lo que no estarían garantizados por este fondo. Sin embargo, pueden estarlo por el Fondo de Garantía de Inversiones en determinados supuestos como, por ejemplo, los relacionados con la insolvencia de los fondos y sociedades de inversión. Siendo la indemnización máxima de 100.000 euros por titular.

Y ojo, tengamos en cuenta que solo se indemniza en el caso de insolvencia o falta de liquidez de los fondos de inversión. No es una garantía del capital per se.

  • Normalmente, no hay garantías

Salvo que se trate de un fondo garantizado, no tenemos una garantía de que habrá una rentabilidad mínima.

En el caso de que sea un fondo con rentabilidad garantizado hay que prestar atención a cómo se ofrece la garantía. Pues hay que vigilar la solidez financiera del fondo o sociedad de inversión a la hora de analizar esa rentabilidad. 

Además, en algunos casos, se emplean diversos tipos de instrumentos financieros para la cobertura de los riesgos, de forma que las pérdidas tengan un tope, incluso en el supuesto de que la entidad no garantice nada.

Estos instrumentos financieros son complejos, y muy difíciles de entender por alguien que no sea conocedor de estos productos.

  • Tener que tributar anticipadamente por una garantía externa

Algunos fondos garantizados tienen una garantía externa. Eso supone que, si no se llega a la rentabilidad mínima, la entidad nos abonará en la cuenta la diferencia, entre la rentabilidad garantizada y la minima. Ese importe tributa el año en el que lo recibimos y, por lo tanto, no disfruta de la ventaja propia de los fondos de inversión de poder retrasar el momento de declarar las ganancias.

  • Posibles riesgos de tipo de cambio

Este riesgo existe cuando el fondo invierte en otras divisas y no se realizan operaciones para cubrir el riesgo de que se deprecien o devalúen, es decir, cuando no hay una gestión encaminada a cubrir ese riesgo.

Este riesgo aparece en consecuencia, tanto en la valoración continua del fondo (pues hay que reconvertir el fondo a la divisa oficial, que es el euro) como en el momento del rescate o traspaso de fondos.

En caso de que el fondo esté denominado en euros e invierta en esa cuantía implica que el riesgo de cambio no existe, o si existe lo asume la gestora y no el inversor.  Por lo que hay que vigilar en qué tipo de fondos invertimos, para evitar sorpresas desagradables.                               

  • Los riesgos relacionados con los tipos de interés

Aplicable en los fondos que invierten en instrumentos de deuda (letras del tesoro, obligaciones y bonos del Estado y deuda privada)

La valoración de estos fondos depende de los tipos de interés, ya que los activos se valoran a coste amortizado (a descuento). Si suben los tipos de interés el valor de los activos disminuirá y a la inversa. Asimismo, ante subidas de tipos de interés hacen que las inversiones antiguas (con cupones inferiores) pierdan atractivo y si se venden, sea a pérdida.

Este riesgo es el que se denomina riesgo de mercado por riesgo de precio.

Este es un riesgo que cuando se invierte en renta fija, apenas se tiene en cuenta, pues se tiene la falsa creencia de que la renta fija es fija y que no va a variar de valor. La renta fija es fija, porque en el momento de la emisión del instrumento los rendimientos (se suelen llamar cupones) están fijados en el contrato de emisión.

  • Posibles problemas de liquidez

El riesgo de liquidez es muy importante. Ya que implica que no podamos vender cuando queramos si no es pagando una importante comisión por reembolso.

No obstante, hay fondos que tienen ciertas ventanas de liquidez en donde se puede disponer parcialmente de la inversión sin una elevada comisión.

Sin embargo, también es posible que necesitemos el dinero antes de que tenga lugar la próxima ventana de liquidez. Lo que será importante es estudiar si el fondo elegido tiene comisiones de reembolso.

  • Riesgos derivados de la operativa

Hay fondos que invierten en productos derivados, es decir en contratos para que alguien se comprometa a dar o recibir algo (dicho de una manera sencilla). En un momento dado, los problemas en esa tercera parte que participa en la operación pueden trasladarse al fondo.

El riesgo operacional se debe de tener en cuenta también cuando se invierte en determinados países, como los países emergentes. Ya que el riesgo de los activos estaría relacionado con la situación interna (económica o política) del país, que puede afectar a la valoración del fondo independientemente de su gestión o de la solvencia de las propias empresas en las que invierte el fondo. Esto es lo que se denomina el riesgo-país.

JIV

P.D.- Si se tiene cualquier duda al respecto, por favor no dudéis en contactar conmigo al teléfono 699 64 12 20 y con gusto intentaré aclarar las dudas que tengáis.

Sobre Navidad, buenismo y otras raras costumbres

Pues si, aunque parezca increíble ya ha pasado otro año más, difícil para unos, enriquecedor para otros.

En estos días tendemos a sentir emociones encontradas, la felicidad de reencontrarse con algunos (aunque este año con moderación y “muuuuchas” precauciones) y la tristeza de los que ya no están, especialmente algunos de los que ni siquiera nos hemos podido despedir.

¿Cómo es tu coctel emocional en estas Fiestas?

Muchos hablan de que la vida es una montaña rusa en la que tienes que disfrutar todo el camino, independientemente de si estás subiendo o bajando, pero ¿eres el piloto de tu vagoneta o te dejas llevar por la inercia?

Nos han inculcado desde muy pequeños (de ahí nuestras creencias) que estamos en un tiempo diferente, que esta época del año es para ser “bueno”, para “perdonar”, y también de hacer balances.

No podemos olvidar que estamos también al final del año, se supone que el cierre de un ciclo. Y nos planteamos “retos” y objetivos para el año próximo mientras evaluamos mentalmente el año que está por acabar.

Para mi todo es evolución, aprendemos tanto de lo bueno como de lo malo y el objetivo máximo es el aprendizaje, lo que te lleva a modificar tus patrones de conducta en base a lo aprendido.

¿Qué has aprendido este año?

Algunos hablan de año de Mier…coles (como dirían mis amigos latinos). Pero ¿cuánto hay de verdad en eso?

Quizás este año 2020 nos ha sacado de nuestra zona de “costumbre” que no de “confort” y nos ha puesto en el camino de algo que puede hacer de nosotros mejores personas o peores personas y eso va a depender únicamente de ti.

¿Y si por una vez nos centramos en lo bueno que ha traído y el aprendizaje que deja?  ¿Y si por una vez utilizamos lo que nos pasa para “evolucionar” y no para quejarnos?

Si en algo coincidimos todos es que el 2020 no nos ha dejado indiferentes, para muchos ha sido la primera vez que han visto mermada su “libertad”, quizás la primera vez en la que se ha entendido el concepto de “autoridad” y en la que se han hecho muchas cosas (mas o menos lógicas y eficientes, no voy a entrar en ese debate ahora) en beneficio de la mayoría y, en teoría, pensando en el bien común en lugar del individualismo al que muchos podrían estar más o menos acostumbrados.

Para otros que, a lo mejor, no han tenido la “suerte” de disfrutar de una libertad y democracia más abierta puede que el “cambio” no haya sido tanto.

Para los que nos creemos “primermundistas” ha podido ser un duro golpe vivir confinamientos, limitaciones, escasez, toques de queda, recortes, e incluso pérdida de empleo o en algunos casos la pérdida de seres queridos en condiciones que nadie debería haber tenido que sufrir.

Cruce de caminos

Todo esto se puede quedar solo en una “experiencia negativa” y que cuando termine, nos den la pastilla azul de Matrix y todo parezca una pesadilla de la que despertamos, o podemos realmente valorar qué nos ha llevado a esta situación y cómo podríamos enfrentarla si se repite de nuevo, porque puede ser sólo la punta del iceberg.

 La persona en la que te conviertas dependerá exclusivamente de ti, de tu resiliencia, de tu adaptabilidad, del cambio en tus valores y prioridades. De tus elecciones en muchos ámbitos de la vida.

 Definitivamente el cruce de caminos está ya aquí y te toca decidir, jugar tu baza. Ya no vale el “a mi esto ni me va ni me viene”. Toca decidir, toca madurar como especie humana hacia una mayor conciencia y eso, amigos, solo se puede hacer desde la responsabilidad y el aprendizaje.

Te invito a que estas Fiestas valores más que nunca “quien eres” y no “qué tienes” o “qué eres”. ¿Cuál es tu papel en esta partida que es la vida? Y, ¿con quién quieres jugarla?

Aprovecha para pasar tiempo de calidad con los que todavía están, no importa si en persona u online, eso es lo de menos. Déjate sentir, acompaña al que lo necesite. Quizá ahora sea tu momento.

Feliz Navidad y, más que nunca, próspero y renacido año nuevo.

¡Ah! y gracias.

Charly Relaño

Menos vitrificación y más conciliación

Compruebo con una mezcla de estupor y vergüenza social la tendencia que está desarrollándose en países ¿avanzados? y me temo que el nuestro acabe irremediablemente importando; se trata de la vitrificación de ovocitos.

Una de las causas por las que existen más problemas de fertilidad es porque las mujeres, cada vez más, retrasan el momento de ser madres.

¿Por qué se da esta situación? Respuesta sencilla: la mujer se ve obligada a decidir entre la maternidad y su desarrollo profesional. 

En muchas ocasiones demoran esa decisión a edades próximas a los 40 o incluso algunos años por encima de esta frontera, esperando haber alcanzado una cierta estabilidad profesional y económica.

Pero la naturaleza es sabia, a partir de cierta edad van mermando seriamente las opciones de tener hijos bien porque no es capaz de producir óvulos o bien porque los que producen no presentan la suficiente calidad.

Es preciso indicar -además- que la calidad del esperma del hombre también disminuye con la edad; la fertilidad a partir de los 40 años es del 60% y se va reduciendo a razón de aproximadamente un 7% cada año. Sin embargo, los hombres no se encuentran ante esa presión que si afecta a las mujeres.

La congelación de óvulos ofrece una alternativa a aquellas mujeres que desean demorar el momento de ser madres. ¿Qué desean? No, denominemos a las cosas por su nombre, a las mujeres que se les insta (cuando no se les obliga) a demorar el momento de la maternidad.

Doble moral

Estamos conociendo como algunas multinacionales del sector tecnológico cuyos nombres me niego a reproducir (si el lector lo desea los encontrará fácilmente en internet) están ayudando a sus empleadas a pagar el coste de congelar sus óvulos y algunas otras están planeando ofrecer presentar una política similar en los próximos años.

Estas empresas presumen de ser las primeras en conceder este beneficio. No seré yo quien critique la actuación de las mujeres ante la tesitura a la que deben enfrentarse ni tampoco es mi pretensión abrir un debate moral, pero en ningún caso consideraría esa actuación como un “beneficio”.

Centrándonos en España, se hace necesario poner de manifiesto el largo camino que nos queda por recorrer en cuanto a medidas de conciliación de la vida personal y familiar, para disminuir de forma considerable la presión a las que se ven abocadas las mujeres para demorar su maternidad.

Estamos hablando de flexibilidad horaria que puede ser en la entrada y la salida, trabajos a tiempo parcial, trabajo compartido entre dos o más empleados, teletrabajo (sobre todo en circunstancias especiales de necesidad), reducción de jornadas (también temporales en caso de enfermedad de un hijo), permisos para cuidados especiales, vacaciones extra no remuneradas, promoción de guarderías y/o escuelas infantiles.

Conciliar la vida laboral, familiar y personal significa encontrar las mejores fórmulas para compaginar, por ejemplo, el horario de trabajo con los requerimientos de nuestra vida personal y nuestras necesidades familiares.

La responsabilidad social de las empresas debe contribuir a mejorar la calidad de vida y el desarrollo de las personas por lo que las medidas expuestas en el párrafo anterior deben ser, en buena parte, impulsadas desde las empresas y organizaciones, pero el legislador tiene –sin duda- una mayor responsabilidad.

Afrontar los problemas

España es uno de los países de la Unión Europea que da menos prestaciones sociales a las familias. Pero es que a ello debemos añadir que en España tenemos un grave problema con la natalidad que se ha ido reduciendo de forma alarmante durante los últimos veinte años.

En 2021 probablemente se produzcan en nuestro país menos nacimientos que decesos y las estadísticas nos auguran de aquí al 2050 una pérdida de población de alrededor de tres millones de personas.

Con la mejora de la alimentación, la calidad de vida, el desarrollo de la medicina, etc., la esperanza de vida se va elevando incrementándose –por tanto- el gasto social (pensiones, sanidad, servicios sociales) al tiempo que merma la natalidad.

A ello debemos añadir que la inmigración y los efectos beneficiosos que conllevaba a nivel de población activa y cotización a la S.S. no sólo se ha detenido, sino que está descendiendo.

Esas circunstancias nos colocan con un grave problema que algunos han denominado el invierno demográfico. Lo cierto es que si no se arbitran medidas correctoras nos abocamos –entre otros problemas de calado- a un déficit de la Seguridad Social.

Sólo entre 2012 y 2017 el denominado Fondo de Reserva de la Seguridad Social perdió 74.437 millones de euros, que fueron utilizados para pago de las pensiones.

En el momento más alto, este fondo, también denominado la hucha de las pensiones, llegó a alcanzar 66.815 millones de euros, a finales del pasado año, 2019, quedaban sólo 2.150 millones.

¿Están nuestros/as políticos/as preparados/as para afrontar este reto con garantías?

Antonio P. Pita Felipe

Director de RRHH, Consultor y Formador

10 recomendaciones en la contratación de servicios profesionales

Cuando vamos a realizar la contratación de algún tipo de servicio profesional, es frecuente que nos encontremos ante una multitud de dudas, que pueden hacernos sentir inseguros sobre la elección de la empresa o profesional a quien vamos a delegar algunas responsabilidades de nuestra actividad.

Para ayudar a disipar esas dudas y tomar una decisión basada en argumentos objetivos y fiables, vamos a identificar 10 puntos a tener en cuenta,  para que actuemos con mayor seguridad en la contratación de servicios profesionales que van a ser relevantes para el desarrollo de nuestro negocio:

1. Determinar qué necesito contratar realmente.

Analizar con la máxima precisión y detalle la necesidad real: qué necesita el negocio, en qué va a repercutir en el desarrollo de este, en qué va a mejorar la organización, qué ventajas competitivas podemos obtener o mejorar, qué riesgos o amenazas mitigan o eliminan…

Debemos pensar y escribir con detalle cuál o cuáles son los objetivos que pretendemos con la contratación del servicio.

2. Identificar, al menos, 3 proveedores especializados en dichos servicios.

Antes de decantarse por un proveedor determinado, es importante poder realizar una comparación con al menos 3 posibles candidatos a prestar el servicio.

¿El modo de elegirlos?

Una opción sencilla es que preguntes entre tus contactos, es fácil obtener referencias interesantes, que, como mínimo, uno de los candidatos venga con referencias.

¿Y el resto?

En caso de que no se pueda obtener las referencias suficientes, una buena opción, es usar buscadores en internet, identificar posibles candidatos, revisar sus webs, publicaciones, redes sociales…

3. Solicitar una reunión a cada uno de los posibles proveedores.

El objetivo es tener una primera toma de contacto con los posibles candidatos en la prestación del servicio requerido. En dicha reunión es imprescindible:

  • Conocer con exactitud el perfil profesional de nuestros posibles proveedores.
  • Explicar con detalle el servicio que necesitamos.
  • Tomar notas de cualquier aspecto que consideremos relevante.
  • Debemos obtener toda la información posible para valorar al candidato, de modo que es importante que, si surgiera alguna duda, podamos solicitar las aclaraciones pertinentes.
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4. Analizar a los candidatos tras la primera toma de contacto.

Identificar directamente quién nos ha generado la confianza para ser nuestro proveedor de servicios.

En esta primera toma de contacto, podremos realizar un análisis subjetivo sobre nuestra percepción inicial. Sobre la/s persona/s con quien nos hemos relacionado. Es decir antes de pasar a un análisis que veremos en los siguientes puntos, comprobaremos si la toma de contacto ha puesto de manifiesto una afinidad o conexión, cierto grado de empatía, o si, por el contrario, no ha existido, convirtiéndose en un aspecto negativo a valorar.

5. Solicitar propuesta

Pediremos una propuesta a aquellos candidatos que hayan pasado el filtro del punto anterior. Es esencial que contenga:

  • Descripción clara y detallada del servicio a prestar y que éste coincida fielmente con el servicio requerido. Indicar que cualquier servicio adicional demandado por nuestra parte, estará siempre sujeto a propuesta por el mismo y aceptación posterior, evitando de este modo, pagos inesperados.
  • Precio. En este punto es conveniente que el precio sea cerrado, y se determine las fechas y medio de pago.
  • Es importante que además de una descripción ajustada del servicio a prestar, se establezca todo aquello que pueda ser relevante en el mismo, como:
    • Plazos y fechas.
    • Tiempos de respuesta.
    • Profesionales a los que se tiene acceso.
    • Acceso a la persona que es la máxima responsable de la cuenta.
    • Modo de relacionarse (reuniones, email, teléfono, whatsapp…).

6. Comparación de las propuestas.

Para poder decantarnos por la propuesta que mejor se adapte a nuestras necesidades, realizaremos una comparativa de cada una de ellas. Partiendo que cada una de ellas debe contener el servicio exacto que hemos demandado.

Además del precio, aspectos como los indicados en el punto anterior (plazos, tiempo de respuesta, equipo, responsable del equipo, plazos de respuesta, vías de comunicación…) serán determinantes en nuestra elección.

Debemos realizar un análisis comparativo, determinando cuál de las propuestas se adapta de mejor forma a lo que necesitamos.

7. Elección.

Una vez analizados y valorados tanto los aspectos subjetivos y objetivos, seleccionaremos la propuesta que finalmente nos preste el servicio requerido.

Firma un contrato con el proveedor seleccionado en el que aparezcan de forma precisa todos los aspectos que previamente se han acordado y que han hecho que nos decantemos por esa propuesta (modo de prestar el servicio, precio, duración, renovación…)

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8. Firma de un contrato.

Firma un contrato con el proveedor seleccionado en el que aparezca de forma precisa todos los aspectos que previamente se han acordado y que han hecho que nos decantemos por esa propuesta (modo de prestar el servicio, precio, duración, renovación…)

9. Evaluación permanente del servicio.

Es recomendable que con una periodicidad no superior al año realicemos una evaluación de los servicios recibidos para determinar, que estos se están llevando a cabo de manera rigurosa según las condiciones pactadas.

10. Evaluación permanente de nuestras necesidades.

A pesar de que nuestro proveedor esté prestando el servicio en los términos acordados, es probable que las necesidades hayan ido variando a lo largo del tiempo, por lo que dicho servicio ha podido dejar de cubrir los objetivos iniciales.

Además de evaluar a nuestro proveedor de forma periódica, debemos analizar cuál son las necesidades reales de nuestra actividad en cada momento.

Debemos poder cotejar, que los servicios pactados continúan adaptándose a lo que nuestra actividad necesita realmente. De no ser así, habría que redefinirlas nuevamente para que el servicio pueda ser reorientado a atenderlas.

Manuel López

¿Es posible deducirse el coste de determinados seguros dentro de la declaración del IRPF?

La respuesta es sí.

Pues sí, puedes deducirte en tu declaración los seguros de vida y de hogar vinculados a la hipoteca.

Es posible deducir los citados seguros siempre que el beneficiario sea la entidad financiera. Hablamos, por tanto de seguros vinculados al préstamo.

La legislación permite al tomador desgravarse la prima correspondiente en su declaración dentro de las deducciones por inversión en vivienda.

Para poder gozar de esta deducción es necesario que sea una hipoteca formalizada antes del 31/12 del 2012.

Esto es debido a que en 2013 se finalizó la desgravación por adquisición vivienda habitual.

Para vuestra información, si tenéis una vivienda adquirida antes de 2013 y con hipoteca es posible deduciros, hasta una cuantía de 9.040 euros, un 15% de la cuantía de los seguros, y cuota de la hipoteca.

Veamos un ejemplo.

Si pagamos por hipoteca 8000 euros, podemos incluir seguros hasta 9.040. Siendo por tanto la deducción el equivalente a esa cuantía por el 15%. La desgravación podría suponer una rebaja en el pago del IRPF de unos 1.356 euros (que es una cuantía para nada despreciable).

Todo cuenta y suma si nos podemos ahorrar un dinero que esté en nuestro bolsillo.

Ahora que se acerca el final de año, hay que tomar nota de lo que se paga por la hipoteca y los seguros y calcular cual es el descuento aproximado en nuestra declaración.

Lo que es necesario pedir para poder acogerse a la desgravación es un certificado de la póliza o recibo de la aseguradora.

Si queréis más información sobre como ahorraros en vuestra declaración de hacienda me podéis contactar al 699 64 12 20.

JIV

Sobre creatividad y monetización

“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida” Confucio (551 – 478 A.C).

Parece que no es algo nuevo lo de “vivir de tu pasión”, pero somos muchas las personas que nos vemos incapaces o que sufrimos sobremanera para “detectar” aquello en lo que realmente somos buenos, nos gusta y le podemos sacar un dinero que nos permita tener la calidad de vida que creemos merecer.

Los miedos, las indecisiones, la incertidumbre, el panorama actual, la procrastinación, el no sentirse suficientemente preparado, la búsqueda de la perfección… anclas que no permiten que zarpe la nave que transporta nuestra creatividad.

Tonny Robbins (uno de los más reconocidos coach y speaker motivacional del mundo) tiene una frase que me pone los “pelos como escarpias” cada vez que la escucho o pienso en ella: “Los problemas económicos no se resuelven con dinero, si no con ideas”. Y es que es así de sencillo. Jamás nadie encontró la solución a un problema pensando en el problema si no concentrándose en la solución.

¿Cuánto tiempo desperdiciamos buscando las escusas que hagan sentir “coherente” nuestra falta de resultados? ¿Y si en lugar de malgastar ese tiempo en justificar todo lo que no puedes hacer te concentres en lo que si puedes? ¿Cómo cambiaría esto tu vida y tus resultados, incluido el económico?

Como funciona…

El funcionamiento de nuestro cerebro, aunque complejo, es muy básico en cuanto a objetivos. Por una parte, está la supervivencia, que regula en muchos casos nuestras decisiones (mayoritariamente inconscientes) que garantizan la continuidad de nuestra existencia. Por otro lado, está la coherencia, es decir, justificar (creemos que racionalmente) nuestras decisiones y acciones que suceden básicamente debido a nuestras creencias.

Si no cambiamos esas creencias, es decir, seguimos pensando igual a pesar de los resultados que estamos obteniendo, no vamos a abrir ninguna posibilidad a que nuestro presente y futuro cambien.

El gran Albert Einstein definió la locura, como el hecho de hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes, pero nosotros pensamos que es racional, justificado hacer lo que siempre hemos creído que teníamos que hacer. 

¿Quieres resultados diferentes? (Ya veremos si buenos o malos, eso dependerá de otras cosas) empieza a pensar diferente. Ese es el primer paso. Y, desde luego, no vas a poder escuchar la melodía de la vida si no acallas primero el ruido cotidiano que te rodea.

Para llamar la atención de tu “musa”, de tu inspiración de esa creatividad, que está mucho más cerca de lo que te piensas, tienes que buscar el entorno adecuado.

Éxito = Preparación + Oportunidad, y el único factor en el que podemos influir es en la preparación (aunque si no buscas la Oportunidad va a ser difícil que llegue, recuerda el burro y la flauta).

¿Sabes cuál es el entorno adecuado para despertar tu creatividad? Seguramente está esperando en tu inconsciente, empieza relajándote y a ver que pasa. Deja de pensar en los problemas y busca mas allá.

Una vez que tengas localizada tu fuente creativa enfócala en ayudar a los demás. Sin duda una de las cosas más satisfactorias que te puede suceder como profesional es que, además de pagarte, te den las gracias.

Concéntrate en el “dar”, en cómo tu “don” puede ayudar a otros a cumplir sus expectativas. Así y solo así encontraras el camino.

Recuerda: “No es lo que sabes, es lo que haces con lo que sabes”.

Buena travesía.

Charly Relaño 

¡Refuerza tus defensas, mejora tu salud!

Nuestro organismo dispone de un sistema inmunitario muy complejo, una barrera defensiva muy potente que nos protege de enfermedades y agresiones externas.

Este sistema inmune se ve altamente reforzado, si tenemos en cuenta factores como: La alimentación, el ejercicio físico. Un buen descanso, una actitud mental saludable y positiva y un buen entorno, entre otros.

Si tomas consciencia sobre tu salud, y das la importancia que se merece a tu sistema inmune, tu calidad de vida mejorará notablemente. Y lo notarás en el día a día tanto en tu cuerpo, como en tu energía e incluso en tu estado de ánimo.

Te explico más en profundidad, como influyen todos estos factores…

Alimentación consciente y sana

Si optas por una alimentación adecuada, favorecerás el buen estado de tu microbiota intestinal y esto mejora considerablemente el sistema inmune. Además, con una buena alimentación, mejorarás la absorción de nutrientes como vitaminas, minerales, algunos ácidos grasos…que son altamente beneficiosos.

  • Opta por una alimentación donde predominen alimentos naturales frente a los procesados
  • Elige alimentos naturales probióticos que son los alimentos ricos en bacterias que constituyen la flora intestinal, tales como los fermentos lácteos (yogures, requesón, kéfir…), los encurtidos (pepinillos, cebolletas, aceitunas …) y las verduras y algas fermentadas (chucrut, alga umeboshi, etc.)
  • Elige alimentos prebióticos, que son aquellos de los que se alimentan los probióticos, repoblando así la flora bacteriana. Estos son principalmente, verduras y algunas frutas.
  • Además, las frutas y hortalizas son unos magníficos antioxidantes y anti radicales libres, que contribuyen a reforzar nuestras defensas.
  • Reduce en la mayor medida posible los azúcares simples que bloquean la absorción de nutrientes beneficiosos para el sistema inmune.
  • Elige hidratos de carbono complejos, son de absorción lenta y tienen mayor aporte de fibra por lo que mejorarán tu intestino y a la vez tu microbiota (vegetales, hortalizas, frutas, cereales integrales, etc.)
  • Las grasas saludables son claves en el sistema inmunitario, elige alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, 6 y 9 para mejorar tanto la funcionalidad, como la capacidad de respuesta de tus defensas.
  • Opta por alimentos concretos que mejoren las defensas contra posibles infecciones como el ajo, la cebolla, el yogur, los cítricos, algunos tipos de setas como el reishi y el shiitake, las crucíferas (sobre todo fermentadas), las alcachofas (depurativas y digestivas), las algas (muy ricas en minerales). Los alimentos ricos en zinc como los moluscos bivalvos (mejillones, berberechos, etc..), los frutos rojos en especial, los arándanos, antioxidantes como la remolacha, la uva, la zanahoria, etc.…
  • Puedes tomar infusiones u otras preparaciones de algunas plantas que también beneficiarán tus defensas como el té verde, la equinácea, el ginseng, el propóleo, el cardo mariano, la uña de gato, etc.

Ejercicio físico

Cuando practicas ejercicio, tu cuerpo se oxigena mucho más, esto favorece la eliminación de toxinas. Una buena desintoxicación del cuerpo va a reforzar tus defensas notablemente.

Además, va a contribuir la activación de leucocitos, lo cual aumenta la producción de anticuerpos ante cualquier organismo agresor.

Practica un ejercicio adecuado a tus necesidades y a tu capacidad física: practicar un ejercicio acorde a tu condición física reduce la producción de cortisol (hormona del estrés) lo que aumenta tu sensación de bienestar y tus defensas. Si haces sobreesfuerzos o te excedes podría provocar el efecto contrario: un aumento de esta hormona y por tanto bajada de defensas.

Un buen descanso

Un buen descanso es fundamental para regular los niveles de algunas hormonas y para regular los ciclos de nuestro organismo, lo que influye también en un refuerzo de nuestro sistema inmune.

Procura dentro de tus posibilidades, respetar las horas de sueño y relax, ¡¡y si practicas unos minutos diarios de meditación verás los increíbles beneficios!!

Actitud mental positiva

Por último, y sumamente importante: mantén una actitud mental positiva.

Situaciones de miedo, frustración, negatividad, queja, sentimientos de culpa, juicio…te colocan continuamente en una posición de estrés.

Todas estas emociones negativas disparan los niveles de cortisol y disminuyen los niveles de dopamina y serotonina, y hacen que tus defensas bajen mucho sus niveles.

Las circunstancias muchas veces son las que son. Si te permites coger las riendas de tu vida, y cambias el concepto de preocuparte por el de ocuparte, verás los cambios positivos que puedes crear.

Tu sistema inmune te lo agradecerá.

Recuerda: LO QUE CREES, CREAS

Carmen Sandía Rubio

www.carmensandia.com