Sobre autoexigencia y estrés laboral

En muchas ocasiones, y especialmente desde que teletrabajamos, los emprendedores tendemos a sobrecargarnos de actividad. Horas y horas delante del ordenador promocionando nuestro negocio, buscando clientes, preparando presupuestos, facturas, organizando agenda y, últimamente, teniendo más y más reuniones por teleconferencia.

Todo esto sin duda genera un estrés, que llevado de una manera correcta (eustrés), puede ser beneficioso y motivante pero que si nos atosiga y nos hace sufrir (distrés), puede ser muy perjudicial e incluso provocar enfermedades y/u odio hacia lo que hacemos, lo cuál es muy importante saber manejar, sobre todo si somos autoempleados, ya que no tenemos a ningún jefe al que echarle la culpa…

¿Te pones límites?

¿Respetas tu descanso? ¿Agendas momentos de ocio para ti y tu familia durante la jornada diaria? Si la respuesta es no, amigo/a, tenemos un problema.

Lamento decirte que te has convertido en un workaholic (adicto al trabajo). (Ahora es cuando entra la justificación y dice: “Pero es que mi trabajo me gusta mucho, me apasiona”. Todo en exceso es malo, incluso lo que nos gusta, así que no te cuentes historias).

¿Qué hacer para ser menos autoexigente y gestionar mejor nuestro día a día profesional y personal?

Es una gran pregunta, me alegra que me la hagas…

Desde mi punto de vista es tan importante hacer algo, como tomarse el tiempo para descansar y reflexionar sobre lo que estoy haciendo.

Los estudios demuestran que una jornada continuada de muchas horas en la que no hay descansos no es productiva. Tenemos un ciclo mental de concentración y una capacidad limitada tanto de creatividad como de productividad.

Algunos expertos dicen que cada 45 minutos de trabajo o estudio intenso deberíamos hacer una pausa de al menos 10/15 minutos para descansar “la mente” y volver a realizar otro ciclo. Si lo piensas, es un 25% de tu jornada laboral pero distribuida en periodos de 15 minutos cada hora. En mi caso me sirve mucho realizar tareas diferentes o salir a estirar un poco las piernas.

Cuando trabajamos desde casa solemos incrementar nuestra jornada laboral hasta en un 50% más que cuando trabajamos fuera.

Estos estudios recientes muestran que las jornadas se están alargando, pero no así nuestra productividad, que aparentemente debería ser superior pero no lo es en realidad.

Te propongo el siguiente ejercicio: ponte un cronómetro o reloj en la pantalla de tu ordenador, de manera que puedas programar ciclos de 45 minutos de trabajo. Transcurridos estos tómate 10 minutos para ponerte en pie, andar un poco por la casa o, mejor aun si puedes, salir a la calle.

Aprovecha para beber agua, ir al servicio o hacer una llamada que no sea de trabajo. Vuelve después delante de tu ordenador y empieza otro ciclo de 45 minutos poniendo el contador a 0. Verás, así como tus jornadas resultan más productivas y menos estresantes.

Planificación

Es también importante marcar una agenda laboral semanal y tomar algún día de desconexión.

Solemos trabajar todos los días y, aunque sea por pocas horas, el cerebro no desconecta su función “laboral” y sigue generando estrés, especialmente si sigo pensando en “todo lo que tengo que hacer”.

Trata de relajarte, toma algo de tiempo con tus amigos y tu familia. Haz un poco de deporte. Usa herramientas de control de actividad (verás que tu móvil tiene una) que te digan cuánto uso haces diariamente de aplicaciones y redes sociales. Te vas a sorprender.

Y trata de marcarte un día (al menos) a la semana donde tu objetivo sea reducir al mínimo ese uso. Puede ser un buen ejercicio llevar una libreta donde anotemos esos días y periodos de uso, y que podamos ver la evolución semanal, mensual, anual…

En definitiva, si quieres ser más productivo a veces es necesario parar y tomar consciencia de lo que realmente haces y de cómo lo haces.

Recuerda que, la mayoría de las veces, MENOS, es MÁS. Muchas gracias.

Charly Relaño    

Economía: ¿Qué es la inflación y por qué es tan importante?

Debido a la proliferación de multitud de artículos e información, mucha de ellas falsa o por lo menos no correcta, me veo en la obligación de escribir al respecto un artículo sobre ello.

I) Nivel general de precios

El nivel general de precios es una medida que representa los precios de los bienes y servicios de un país. Hay dos formas de medirlo:

  • A través del Índice de precios al consumo (IPC).
  • A través del deflactor del PIB.

La inflación sería un proceso continuo de aumento del nivel general de precios. Luego, existe inflación cuando aumenta el nivel general de precios.

II) Índice de precios de consumo (IPC)

El índice de precios al consumo engloba únicamente los precios de los bienes y servicios de consumo final que compran las familias; y no incluye por tanto, los precios de los bienes de capital, ni los precios de los bienes intermedios.

La serie del índice de precios al consumo es una relación de números que expresa cómo varían los precisos a lo largo del tiempo.

Por su carácter de índice, el IPC tiene la propiedad de tomar el valor 100 en un periodo que se toma como base, y que sirve como punto de referencia a los demás periodos.

Si el IPC de un año:

  • Es superior a 100 significa que los precios de ese año son mayores que los del año base. Esto es, aumento de los precios con respecto al año base.
  • Es inferior a 100, significa que los precios de ese año son menores que los del año base. Es decir, disminución de los precios con respecto al año base.

En España el IPC lo elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) que confecciona una «cesta de la compra» o cesta de bienes, que se actualiza cada cierto tiempo para recoger las variaciones en los hábitos de consumo de las familias.

III) El deflactor del producto interior bruto

Es un índice de precios que se obtiene dividiendo para cada año el PIB nominal entre el PIB real.

IV) Diferencias entre deflactor e IPC

Primera diferencia:  

El IPC incluye los precios de los bienes y servicios que se consumen.

  • El Deflactor del PIB incluye los precios de los bienes y servicios que se producen en el país.

Segunda diferencia:

Los precios de los bienes de consumo importados se incluyen en el IPC porque se consumen en el país.

Los precios de los bienes de consumo importados no se incluyen en el deflactor, porque no se producen en el país.

¿Cuál es más conveniente? Pues depende:

  • El IPC es más adecuado para determinar cuanto suben los precios para los individuos o las familias, porque éstos compran básicamente bienes de consumo.
  • El Deflactor del PIB es más adecuado para estudiar si los productos de un país se están encareciendo o no con respecto a los productos extranjeros.

V) Los precios y el poder adquisitivo: magnitudes

Uno de los efectos que tienen los incrementos de los precios es que el dinero pierde valor, es decir, pierde poder de compra o poder adquisitivo. Así, según suben los precios, disminuye la cantidad de bienes que se pueden comprar.

El dinero constituye la medida de valor de las cosas pero, si su poder de compra varía a través del tiempo, las mediciones de valor que realiza la macroeconomía en distintos años no son comparables entre sí.

Hay que diferenciar entre:

  • Magnitudes nominales o en euros corrientes. Se miden directamente en dinero de cada año, y no se pueden comparar entre sí las de distintos años.
  • Magnitudes reales o en euros constantes. Se miden en dinero de un año base. Los valores de todos los años quedan expresados en euros de poder adquisitivo del mismo año base, siendo ya comparables entre sí las de los distintos años.

VI) La medición de la tasa de inflación

La tasa de inflación de un año es el incremento porcentual del nivel general de precios durante ese año.

VII) Efectos de la inflación

1.      Siempre se piensa que la inflación reduce el poder adquisitivo de las personas, pero esto no es necesariamente cierto. Es verdad que la subida de precios lleva a que por un euro se pueda comprar menos, pero también es cierto que las empresas, al vender a precios más elevados, generan rentas más elevadas (mayores beneficios, mayor posibilidad de pagar salarios elevados). Es decir, la subida de los precios también permite que puedan subir los salarios, y en general, lo que la gente ingresa, por lo que el poder adquisitivo no tiene que reducirse necesariamente a causa de la inflación.

De hecho, algunas veces los salarios y las pensiones recogen cláusulas o normas para ajustarse periódicamente a la variación de los precios. Esta corrección de carácter automático se denomina indiciación por su ajuste al índice de precios. Muchos contratos de alquiler de inmuebles están también indiciados para evitar la pérdida de poder adquisitivo de la renta que recibe el propietario.

2.      Influencia de la inflación en las operaciones de préstamo. El tipo de interés es el precio que hay que pagar por utilizar el dinero prestado en un período de tiempo. Pongamos un ejemplo:

Si David presta 2.000 € a un tipo de interés del 6% anual, al cabo de un año recibe 2.120 €. Luego pensemos que ha ganado 120 € (un 6%).

Pero en una operación de préstamo la ganancia real se calcula a través del tipo de interés real (teniendo en cuenta la ecuación de Fisher):

Tipo de interés real = Tipo nominal – Tasa de inflación.

Volviendo a nuestro ejemplo:

Si suponemos que la tasa de inflación ha sido del 3%, con esta operativa, David ha logrado que los 2.000 € iniciales aumenten su poder adquisitivo en un 3% en vez de un 6% (6 – 3%).

Por este motivo, los tipos de interés nominales tienden a adaptarse a la tasa de inflación para mantener la ganancia real de los prestamistas.

3.      La inflación causa los llamados costes de menú. Son los costes que incurren las empresas para ajustar los precios; esto es, los costes de la impresión de nuevos catálogos, de la comunicación a clientes del cambio de los precios, etc.:

  • Cuando la inflación no es muy elevada, las empresas pueden ajustar sus precios cada año.
  • Cuando la inflación es muy elevada, la revisión anual de los precios no es suficiente y éstos deberán ajustarse con mayor frecuencia, aumentando así los costes de menú.

4.      Con la inflación, el dinero pierde valor. Por tanto, en caso de inflación, las personas con riqueza monetaria perderán poder adquisitivo.

5.      Los efectos de la inflación son especialmente graves cuando tienen lugar procesos de hiperinflación, es decir, cuando la tasa de inflación llega a alcanzar o superar el 1.000%.

JIV

P.D.- Si tienes alguna duda o deseas consultarme al respecto, por favor, llámame al teléfono 699 64 12 20 (o por whatsapp) y con gusto te atenderé.

Medidas aprobadas para combatir los efectos económicos de la pandemia

En fechas recientes, concretamente el día 13 de marzo de 2021, se publicó en el BOE el Real Decreto-ley 5/2021 de medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial, en respuesta a la pandemia de la COVID-19.

En este nuevo RD se abordan distintas líneas, pasando de las ayudas directas, aplazamientos de impuestos, flexibilización de financiación con aval público y moratoria concursal.

Línea de ayudas directas

Va dirigida a autónomos y empresas no financieras, que han visto su actividad afectada muy negativamente, por la crisis sanitaria provocada por la COVID-19.

El objetivo fundamental de las ayudas aprobadas es reducir el endeudamiento originado desde marzo de 2020.

La cuantía de estas ayudas es de 7.000 millones de euros, de los que de los que 2.000 irán destinados a Canarias y Baleares.

¿Cómo optar a la ayuda?

Se debe justificar que el volumen de facturación ha sufrido una reducción de más del 30% en 2020, respecto al ejercicio 2019. Junto a este requisito de partida quien vaya a optar a estas ayudas ha de cumplir los siguientes:

  • Haber obtenido un resultado neto positivo en 2019, es decir, si en el año anterior el rendimiento de la actividad fue negativo en IRPF (autónomos) o en Impuesto de Sociedades (empresas), supondrá la exclusión automática.
  • Tener el domicilio fiscal en territorio español o tratarse de entidades no residentes no financieras que operen en España a través de establecimiento permanente.
  • No estar en concurso ni haber cesado la actividad en el momento de la solicitud.
  • Compromiso de mantenimiento de la actividad que da derecho a las ayudas hasta el 30 de junio de 2022.
  • No repartir dividendos durante 2021 y 2022.
  • No aprobar incrementos en las retribuciones de la alta dirección durante un periodo de dos años desde aplicación de alguna de las medidas del RD 5/2021.
  • Hallarse al corriente de pago de obligaciones por reintegro de subvenciones ayudas públicas.
  • Hallarse al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y frente a la seguridad social.

Es importante recalcar que, aun cumpliendo con todos los requisitos indicados, es imprescindible justificar que la actividad económica desarrollada como autónomo o empresa, se encuentre entre alguno de los epígrafes de actividad incluidos en el Anexo I de la norma, en el momento de su entrada en vigor (13/03/2021).

Importes de la ayuda

Destinado a quienes puedan acreditar el cumplimiento de la totalidad de requisitos, el importe que podrán percibir será:

  • Autónomos que tributen por módulos: importe fijo de 3.000,00 euros.
  • Para el resto, se establece una cuantía mínima de 4.000,00 euros que podrá llegar a un máximo de 200.000,00 euros, que será determinada en función de los siguientes criterios:
  • 40% de la caída del volumen de operaciones en el año 2020 respecto del año 2019 que supere dicho 30%, en el caso de empresarios o profesionales que apliquen el régimen de estimación directa en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, así como las entidades y establecimientos permanentes que tengan un máximo de 10 empleados.
  • El 20 % del importe de la caída del volumen de operaciones en el año 2020 respecto del año 2019 que supere dicho 30%, en el caso de entidades y empresarios o profesionales y establecimientos permanentes que tengan más de 10 empleados.

Por ejemplo, un restaurante situado en Madrid, que en 2019 facturó 200.000,00 euros y en 2020 factura 100.000,00, con 3 trabajadores y que tiene forma de S.L., podría optar a una ayuda de 40.000,00 euros.

En primer lugar, se satisfarán los pagos a proveedores, por orden de antigüedad y, si procede, se reducirá el nominal de la deuda bancaria, primando la reducción del nominal de la deuda con aval público.

Se trata de una ayuda estatal cuya gestión se traspasará a cada una de las Comunidades Autónomas, existiendo la posibilidad de que las mismas puedan establecer criterios adicionales.

El control de estas ayudas, será efectuado por la Agencia Tributaria.

Se espera que en la segunda quincena del mes de abril, Estado y Comunidades estén en disposición de comenzar a tramitar esta ayuda.

Es importante saber, que aquellas empresas y autónomos que han sufrido los efectos de la pandemia en su economía, comiencen a analizar si reúnen las condiciones para ser destinatarios de la nueva ayuda.

Aplazamiento de impuestos del primer trimestre del año

De forma similar a 2020, donde se aprobó un aplazamiento especial de impuestos para las liquidaciones del primer trimestre, en 2021, para los modelos cuyo plazo de presentación e ingreso, vaya desde el 1 de abril hasta el 30 de abril de 2021.

Se puede optar por el aplazamiento de la deuda resultante en la medida que el deudor, persona física o jurídica, tenga un volumen de ingresos inferior 6.010,121,04 euros en 2020.

Las condiciones de este aplazamiento son:

  • Plazo: 6 meses.
  • No se devengan intereses durante los cuatro primeros meses del aplazamiento, el resto tendrán el mismo coste que un aplazamiento normal.

Flexibilización de los prestamos dotados con aval público

Se podrán aplicar tres niveles de actuación sobre los préstamos que cuentan con aval público:

  • Extensión del plazo de vencimiento de los préstamos.
  • Posible conversión de esas deudas en préstamos participativos, manteniendo la cobertura del aval público.
  • En el tercer nivel, excepcional y de último recurso, se permitiría realizar transferencias directas a autónomos y pymes para la reducción del principal de la financiación avalada contraída durante la pandemia.

Moratoria concursal hasta el 31 DE diciembre de 2021

Se ha ampliado hasta el 31 de diciembre de 2021 la moratoria para evitar que las empresas presenten concurso.

Es decir, el deudor que se encuentre en estado de insolvencia no tendrá el deber de solicitar la declaración de concurso hasta dicha fecha.

En último lugar, en el Real Decreto, se prevé la posibilidad que las sociedades mercantiles, celebren juntas telemáticas durante el año 2021.

Manuel López Martínez

CEO BELBURS ECONOMISTAS

Mí, me, contigo

Quiero poner en negrita, que siempre he ayudado a la gente independientemente de su sexo, color, nacionalidad, edad o condición.

Se me tacha, en ocasiones, de feminista, por hacer eventos para la visibilidad de la mujer emprendedora, trabajadora o artista.

Simplemente leyendo el concepto de la RAE, soy feminista porque creo en la lucha para la igualdad de derechos y oportunidades entre todas las personas.

Es el concepto “embrista”, el que tiene lo mismo de malo que el de “machista”.

Cuando trabajaba dando clases a los hombres de la cárcel de Meco, yo los ayudaba en todo lo que podía, incluso conservo aún, algún amigo de allí.

Cuando he trabajado con niños con problemas de aprendizaje, eran de todas las edades y sexos, no solo niñas.

Les ayudaba a todos. Escuchaba los problemas de los niños, tuvieran autismo, fueran hiperactivos, con problemas en el habla, tuvieran cualquier tipo de discapacidad o simplemente adolescentes con hormonas descontroladas.

Cuando daba clase a los jóvenes de familias desestructuradas, eran chavales de ambos sexos, mi implicación era la misma.

Trabajando como voluntaria en el CEPI, ayudando a leer a rumanos o musulmanes, no elegía yo, sino que ayudaba a quien lo requería.

Dando clases en los coles, los niños eran iguales que las niñas, para mí.

Cuando he dado clases de contabilidad, fiscalidad, creación de empresas, asesor de productos de inversión, para mí, todos los alumnos eran lo mismo. Aunque detectara que había muchas más mujeres inmigrantes en estos grupos con mucha diferencia.

Si un compañero cualquiera de profesión, vecino, amigo, marido, hijo, sobrino, primo, me ha pedido algo que estuviera en mi mano le he dado la respuesta adecuada en la medida de mis posibilidades.

Pero claro, por supuesto, también he ayudado a mujeres víctimas de violencia y a sus hijas o hijos, o a simples amigas que me hayan necesitado para algo. A compañeras, clientas y a mi familia, también.

Cuando he hecho eventos en los que se iba a hablar de la desigualdad de género, he sufrido ciberataques.

La desigualdad salarial es un hecho. Los roles de genero se perpetúan, los hombres se siguen matando más entre ellos mismos, el corporativismo masculino es cultural, y el miedo a perder un espacio que algunos consideran que les corresponde, les hace ponerse en guardia lógicamente.

La prostitución y la trata siguen estando ahí. La profesionalidad de lo doméstico sigue adjudicándose a las mujeres en su mayoría.

Las profesiones que estudian las mujeres siguen estando, mayoritariamente, orientadas a los cuidados.

¿Cuál es el problema de hablar de esto? ¿No estamos todos en el mismo mundo?, ¿no deberíamos cambiarlo a mejor? ¿cuál es el problema real?

Lamento que, en ocasiones, todo el trabajo realizado, solo sirva para recibir el calificativo de feminista.

En ocasiones, en vez de ser un motivo para hacer más fuerza mediante alianzas, es motivo de disputas y rencillas, por no administrar bien la información.

Si hubiera mediación en lugar de competitividad todos ganaríamos. Si nos apoyáramos de verdad seríamos más sólidos y coherentes.

Mentir, solo sirve para perpetuar los engaños. Es mucho más liberador decir la verdad y poner toda la energía en ser constructivos. 

Un abrazo a todos.

María Álvaro

¿Cómo podemos conquistar al miedo?

Reconocer que tenemos un problema es el primer paso para solucionarlo.

 Pensar que el miedo es una respuesta innata que todos tenemos, y no es un síntoma de debilidad reconocerlo, ya que la finalidad del miedo es protegernos ante las amenazas y lo desconocido.

Por eso cuando queramos tomar una decisión importante, crecer como personas, lo normal es sentir esta emoción.

Identificar cuáles son nuestros miedos.

Miedo exterior: nuestra fuente de miedo es externa (una abeja).

Miedo interior: propio de la persona (hablar en público).

Miedo subconsciente: no nos damos cuenta de este miedo y nos hace actuar de forma que no nos beneficia (se posesivo por tener miedo a la soledad)

Como a veces no es fácil identificar nuestros miedos lo que podemos hacer es centrarnos en la otra cara de la moneda.

 ¿cuál es nuestra motivación, estar integrados en el grupo? ¿ganar mucho dinero? ¿alcanzar unos objetivos?

En función de lo que nos motive, tendremos miedo a perderlo.

Después contestarás estas preguntas sobre el miedo que se escoge:

  • ¿Qué cosas no tienes hoy en tu vida por ese miedo?
  • ¿cómo sería tu vida si ese miedo no existiera?
  • ¿Qué sería lo peor que puede pasar si actúas a pesar de este miedo? ¿puedes vivir con las consecuencias?
  • ¿Qué es lo mejor que puede pasar si actúas a pesar de este miedo?

Estas preguntas sirven de herramienta de toma de conciencia ¿qué gano o pierdo por mi miedo?

Enfrentarse al miedo   

Cada miedo requerirá de una estrategia concreta. Es bueno pensar en este paso como un reto, esto nos motivará.

Para empezar a “acabar” con nuestro miedo podríamos plantearnos pequeños retos y poco a poco ir superándolos para adquirir confianza.

A veces somos capaces de hacer cosas que no nos creíamos capaces.

Hay que tener en cuenta que nuestro peor enemigo siempre es nuestra propia cabeza, nosotros somos capaces de imaginar cosas mucho peores que la realidad.

Probablemente pensemos en unas consecuencias mucho más dramáticas que las que luego realmente sucederán.

Por ejemplo, de las consecuencias que comentábamos antes, pensando objetivamente y desde “fuera”, ¿crees que serán tal cual las has pensado, o tal vez seas un poco tremendista?

Por tanto, lo mejor es que ante una amenaza pongamos sobre el papel de manera objetiva las posibles consecuencias. Para esto se aconseja contar con apoyos que tengan una perspectiva diferente a la tuya.

Celebra los triunfos que obtengas

Cada vez que realices algo para vencer un miedo, prémiate. Aunque haya sido un intento fallido, porque eso significa que ya estás tomando el control de tu vida. Te animará a seguir adelante. Recuerda, que el mayor fracaso, es no intentarlo.

Motivarse es muy importante, como nos demuestra Víctor Frankl, un psiquiatra judío que pasó la segunda guerra mundial en varios campos de exterminio, entre ellos Auschwitz.

Según él, no se salvaron de aquel infierno los más fuertes, ni los más cultos, ni los mejor preparados, sino aquellos que tenían una motivación más allá de su propia vida: «cuando salga escribiré un libro», «cuando salga veré a mis hijos», «cuando salga contaré esto al mundo». 
 

Debemos saber que todas las personas que han tenido éxito, han sentido miedo en alguna ocasión, pero han sido capaces de superarlo.

Estas personas viven sus sueños a pesar de que tienen tantos miedos como otras, que, por ello, se consideran miserables.  ¿la diferencia? que han aprendido a manejar sus miedos, en lugar de dejar que estos las manejen.

 Nelson Mandela decía: “No es valiente quien no tiene miedo, si no quien sabe conquistarlo«.

Cuando nos ponemos en acción a pesar de nuestros miedos, pasamos de una zona en la que sentimos dolor, tristeza, u otros sentimientos, a una zona en la que nos sentimos seguros y confiados y así, nos sentiremos más felices.

Jessica Pedrero Gómez

Autocompasión para evitar el sufrimiento

Cuando comenzó el estado de alarma y el confinamiento, en el mes de marzo del 2020, por el COVID-19, mi reacción fue positiva, entiéndase bien, pensé: “no hay mal que por bien no venga, voy a tener tiempo para ponerme al día con mis tareas pendientes”.

En la segunda semana, nació en mí una necesidad de ayudar, de aportar mi granito de arena en toda esta situación que parece sacada de una película de ciencia ficción.

Comencé a ver cómo compañeros de profesión realizaban vídeos, cursos, ofrecían sus servicios de forma gratuita o compartían sus conocimientos. Me parecía genial, yo también quería contribuir. Con que un grupo de personas se sintieran mejor por lo que yo le pudiera ofrecer, ya habría valido la pena (aquí podríamos hablar de egoísmo maslowniano, pero no quiero extenderme).

No sé si os habéis percatado, me estaba comparando con mis colegas de profesión y ya se sabe que las comparaciones no son buenas a no ser que sea con uno mismo para ver la evolución. Pues bien, comenzaron las autocríticas: “con tus conocimientos en desarrollo personal no estás haciendo lo suficiente, no estás aportando, …”. Fui dura conmigo misma. Son tan sutiles los pensamientos negativos que si no estás atento acabas dejándote arrastrar e influenciar por ellos.

Hablé con varias personas para me dieran su punto de vista. Me hicieron ver que con quedarme en casa ya estaba colaborando y, además, si no dispongo de los medios o conocimientos necesarios para realizar vídeos o cursos online, podría utilizar otras vías para contribuir. Estas personas fueron compasivas conmigo, ¿por qué no lo había sido yo conmigo misma?

Soy socióloga, y como tal tiendo a analizar los comportamientos de personas y grupos, pero no hace falta serlo para darse cuenta que vivimos en una sociedad en la que, desde temprana edad, se nos enseña a construir nuestra autoestima compitiendo con los otros por alcanzar el éxito. En el colegio, la universidad, en el trabajo o en nuestra vida personal.

Quizás esta competición se realice de manera inconsciente en algunas personas. Tampoco digo que sea malo, pero no contribuye a lograr la felicidad.

Mientras nos esforzamos para convertirnos en los mejores y mantener nuestra posición en lo más alto, no podemos escapar del sufrimiento por el temor a perder lo que hemos conseguido.

Esta competición y comparación con otros, nos hace verlos como obstáculos a superar, lo cual nos distancia y desconecta de ellos produciéndose una paradoja, ya que en última instancia el principal objetivo de nuestro deseo por tener el éxito, es la pertenencia y el ser amado.

Debemos ser conscientes, de que es imposible ser el mejor en todo, en algún momento “perdemos” en esta carrera contra los demás y tendemos a ser muy autocríticos, sumando así mayor malestar.

Pensar que hemos fracasado nos genera inseguridad, ansiedad y abatimiento, lo que nos quita energía para volver a enfrentar un reto futuro.

Por otro lado, este tipo de autoestima competitiva ha estado ligado a problemas sociales como la soledad, el aislamiento e incluso los prejuicios.

Después de observar las trampas de la autoestima, Kristin Neff, Doctora en Filosofía buscó una alternativa, una forma de identificar y alcanzar nuestras metas sin que nos demos una paliza (o a cualquier otra persona) en el proceso.  A través de la práctica del budismo, ella la encontró en forma de autocompasión.

Con autocompasión, te valoras a ti mismo, no porque te has juzgado positivamente y a otros negativamente, sino porque tú eres digno de cuidado e interés, como cualquier otra persona. Esto es clave para nuestro empoderamiento, aprendizaje y fuerza interior.

La autocompasión es ser comprensivo y amable con uno mismo en momentos de dolor o en momentos de fracaso, en vez de ser duro y crítico (juzgarnos). Es comprender que somos humanos, que todos nos equivocamos y que todos sufrimos, que no somos los únicos. Es tratarse como trataríamos a un amigo que lo está pasando mal.

La autocompasión no significa ser blandos “¡venga va, que no pasa nada! vámonos de compras para que se pase el disgusto”, si no, asumir la responsabilidad de lo que ha pasado, pero sin autocastigo, sin machacar la autoestima, para seguir motivados y conservar la energía, para volver a intentar ese proyecto en el que hemos fallado o para reparar los errores que hemos cometido.

Os pongo el ejemplo que utilizo en mis talleres de Mindfulness para que esto se entienda con más claridad.

Imaginad que una persona en su puesto de trabajo comete un error y su jefe le habla con estas palabras:

“¡Si es que… sabía que ibas a meter la pata! ¡Normal! Con lo despistado/a que eres y lo mal que te organizas. No sé para qué te pido que lo hagas. A ver cómo solucionamos esto, ¡menudo problemón! ¿Te das cuenta de las consecuencias? Anda, mejor ya lo hago yo”

¿Cómo crees que se sentirá esta persona? Sabiendo que ha cometido el fallo sin querer. Seguramente su autoestima se verá afectada y su nivel de energía disminuirá, por lo que no se encontrará con ánimo de volver a intentar esa tarea que le han encargado y si lo hace, lo hará con miedo a cometer errores de nuevo y con miedo no se trabaja bien, aumenta la probabilidad de fallar.

Si, por el contrario, este jefe le habla de esta manera:

“No te preocupes, vamos a ver cómo podemos solucionarlo. El que te hayas equivocado no significa que seas inútil, tienes muchas cualidades positivas. Valoro que te hayas esforzado por hacerlo. Intentémoslo de nuevo juntos y aprendamos del error”.

¿Cómo se sentirá ahora este/a trabajador/a? Pues seguramente le pese haber cometido un fallo, pero al ver que su jefe confía en él/ella y que le haya recordado que tiene cualidades positivas, su autoestima no se hundirá, incluso estará motivado/a para solucionar el problema.

Aquí me gustaría que pensarais en una ocasión en los que cometisteis un “error” o no salió como esperabais y, hayáis sido especialmente duros con vosotros. ¿Cómo os hablasteis? ¿Como en el primer ejemplo del jefe (autocríticos) o como en el segundo (compasivos)?

A continuación, os explico una práctica para empezar a trabajar la autocompasión.

  1. Escribe tu diálogo interior: Piensa una situación en la que fuiste muy crítico contigo mismo. Escribe las palabras y frases autocríticas que te dijiste.   
  • Escríbete una carta. Pregúntate si le dirías esas palabras a un amigo. Te animo a que te escribas una carta como si tú fueras ese amigo compasivo: ¿Qué te diría tu amigo? ¿Qué te diría ahora un amigo compasivo y amable? ¿Cuáles serían sus palabras?
  •  Desarrolla un mantra de autocompasión, algo que sea fácil de memorizar, así cuando algo difícil ocurra puedes recurrir a esas frases, pueden ser tipo: “Este es un momento de sufrimiento. El sufrimiento es parte de la vida. Puedo ser amable conmigo mismo en este momento; puedo darme la compasión que necesito.” Frases que te reconforten. Piensa que cuando fallamos o sufrimos es cuando más apoyo emocional necesitamos, sobre todo de nosotros mismos.

Si queréis ampliar información acerca de la autocompasión os facilito estas dos páginas web. Hay muchas más, os animo a investigar.

https://www.mindfulnessyautocompasion.com/

About the Book

Recuerda, si tú no estás bien no podrás estar bien con los demás. Llénate de amor hacía ti mismo para que desborde y puedas compartir.

Jessica Pedrero

Estrés Oxidativo

¿Has oído alguna vez que hacer deporte es sano?

Igual incluso últimamente habrás oído que se debe hacer deporte de forma moderada

¿verdad?

Existe una competición que es practicada por millones de personas en el mundo, de forma amateur, y es una de las que más esfuerzo y daño ocasiona en el cuerpo humano.

 ¿Te has parado a pensar porqué la mayoría de las personas que corren Maratón parecen más envejecidos de lo natural?

 Yo a veces también me pregunto por qué los futbolistas que juegan 90 minutos, lloviendo y en zonas frías están siempre sanos y sin resfriados.

¿Y por qué hay tantas clínicas antienvejecimiento con tratamientos efectivos?

Todo lo anterior es consecuencia del estrés oxidativo que sufren las personas a diario y sobre todo si hacen deporte de alto rendimiento sin una alimentación adecuada.

¿Qué es por tanto el estrés oxidativo y porqué produce envejecimiento, en el mejor de los casos?

Todos sabemos que necesitamos aire para respirar, pues bien, un porcentaje del aire es oxígeno que llega a nuestras células, una vez que los pulmones lo introducen en el torrente sanguíneo, y algunas moléculas de oxígeno se transforman en una función reactiva que tiene una actividad oxidativa.

Podríamos decir que el oxígeno del aire oxida y al igual que se oxidan los materiales y éstos envejecen, las personas diariamente envejecemos por oxidación.

Ahora bien, esas moléculas de oxígeno con función oxidativa se denominan radicales libres porque han sido dañados por múltiples factores como: la contaminación, el consumo excesivo de tabaco y alcohol, ponerse mucho tiempo al sol, los pesticidas, o simplemente comer productos muy procesados, respirar o el estrés diario.

¿Y por qué dañan los radicales libres?

Voy a intentar explicarlo, una molécula de oxígeno estable tiene 8 electrones en su órbita mientras que un radical libre ha perdido un electrón quedando desequilibrado. Este buscará y quitará electrones de otras moléculas y las convertirá a su vez en radicales libres.

Esto puede producir una reacción en cadena denominada estrés oxidativo.Este proceso repetitivo, al cabo del tiempo produce daños en las células y apoptosis de las mismas, envejecimiento prematuro y según varias investigaciones médicas, al ser el causante del deterioro celular, favorece la aparición de diferentes enfermedades graves como: alteraciones en el ADN, cardiovasculares, arterioesclerosis, trastornos neurológicos, diabetes, aumentan niveles de colesterol malo y cáncer.

Cuadro de texto:
Átomo estable de oxígeno: 8 electrones
Cuadro de texto:
Átomo pierde un electrón por oxidación: radical libre

Vaya, como me he quedado… pero las investigaciones también sirven para buscar soluciones y han descubierto que existen los llamados antioxidantes, tales como los betacarotenos, el licopeno, la luteína, el selenio, el cobre, el cinc o las vitaminas A, C y E.

¿Por qué se denominan antioxidantes?

 Sencillamente porque son capaces de ceder un electrón al radical libre y neutralizarlo convirtiéndolo en una molécula estable, deteniendo así la reacción en cadena del estrés oxidativo, y previniendo las patologías que éste provoca.

Cuadro de texto:
El antioxidante puede ceder un electrón, y neutralizar el radical libre

Los frutos rojos, las verduras y legumbres o los cereales integrales son ricos en antioxidantes.

Por esa razón se comprenden los tratamientos antienvejecimiento y la alimentación, especializada y correcta de los deportistas de alto rendimiento, basada en comer muchos antioxidantes.

La ingesta mínima de 400 g diarios de distintas frutas y verduras y/o complementos alimenticios procedentes de agricultura ecológica y sostenible es una buena solución para neutralizar la mayoría de los radicales libres.

En una entrevista para “Deporte y Vida “, el Doctor Alberto Dolci, responsable del área bioquímica del MilanLab (AC Milán) nos cuenta los suplementos nutricionales con los que colabora el equipo italiano, Nutrilite, y que, tras 10 años de colaboración con el equipo italiano, “…el 90 % de los jugadores de la plantilla toman un extra nutricional, y se ha reducido también, el consumo de farmacología en 90 %”  

Sabéis que…el vino tinto al tener resveratrol, procedente de las uvas negras, es recomendable beberlo… ¿la dosis? una copa al día… Salud a todos.

Ricardo Serrano Fraile

Tipos de interés: la TAE en el seguro

Pues sí, además de exigir la Tasa Anual Equivalente en los productos financieros bancarios, también hay una TAE en los seguros.

Uno de los grandes problemas que ha habido en los seguros de ahorro, ha sido que la ciudadanía, no contaba con instrumentos financieros para comparar la rentabilidad real de estos seguros; tanto entre sí como entre los distintos productos financieros existentes.

Esto provocaba equivocaciones a la hora de la toma de decisiones, debido a la falta de información (lo que en economía se conoce como asimetría de la información).

Por eso, en 2014 se aprobó una Orden Ministerial (ECC/329/2014), que obliga a todas las aseguradoras, a informar sobre el rendimiento esperado que pueden obtener (es decir, una especie de TAE del seguro).

El objetivo, facilitar las decisiones de inversión de los ahorradores y fomentar la transparencia y protección a estos y a los inversores, facilitando así al ciudadano la comparativa y la toma de decisiones de inversión, entre los diferentes productos de ahorro existentes.

¿Qué es la rentabilidad esperada?

El legislador lo define como «el tipo de interés que iguala los valores actuales de las prestaciones esperadas que se puedan percibir en la operación por todos los conceptos u los pagos esperados de prima».

Es decir, es el rendimiento tanto de las inversiones afectas al producto, como de las prestaciones esperadas, cubiertas en la póliza, y las comisiones repercutidas por la entidad.

Sin embargo, aunque en términos financieros es una TAE, al tener también en cuenta la cobertura de fallecimiento, esta rentabilidad no es directamente comparable con otros productos financieros que no comercialicen esa cobertura.

El cálculo con esta Orden Ministerial se homogeneiza, a la hora de incluir gastos, comisiones y primas. Todas las entidades deben utilizar las mismas variables y fórmulas de cálculo.

En otras palabras, deben informar del período para el que se calcula la rentabilidad, utilizar en el cálculo las primas pagadas y las previstas en el futuro, descontar cualquier gasto repercutido al asegurado, utilizar las mismas tablas para la estimación de la supervivencia. Si existiera participación en beneficios incluir la rentabilidad mínima garantizada y ejemplos de rentabilidad estimada, entre otros.

Esto afecta a todas las modalidades de seguro salvo, aquellas en las que no se garantiza una rentabilidad mínima y, por tanto el tomador asume todo el riesgo (lo que se denomina Unit-Linked), así como las rentas vitalicias y temporales puras (sin contraseguro de fallecimiento).

Por último, es preciso destacar que para el completo análisis de la rentabilidad que un determinado producto pueda dar.

Se deben considerar también los beneficios fiscales que algunos de ellos o las entidades que los comercializan puedan generar a favor del propio inversor o sus beneficiarios.

JIV

P.D.- Si tienes alguna duda o deseas consultarme al respecto, por favor, llámame al teléfono 699 64 12 20 (o por whatsapp) y con gusto te atenderé.

Los 3 pasos para prepararse a aprender un idioma

Si te dieran 6 horas para cortar un árbol, ¿te pasarías 3 afilando el hacha, como dijo Abraham Lincoln?

A menudo, nos lanzamos a hacer una actividad sin preparación alguna.

Creemos que pensar, definir y planificar la técnica, los recursos y la estrategia que se va a emplear no es necesario. O es una pérdida de tiempo. Tiempo que no nos sobra, precisamente.

Sin embargo, ¿cuánto te permite cortar el hacha que no has afilado? ¿cuánta energía vas a terminar poniendo sin apenas resultados?

Cuando quieres aprender y avanzar en un idioma, ¿afilas el hacha?

¿Sabes cómo? Aquí tienes los 3 pasos para hacerlo:

1. Identificar QUÉ es el hacha cuando aprendes idiomas

¿Qué es el hacha cuando aprendes un idioma? ¿Y tú me lo preguntas? El hacha… eres tú.

Si me sigues habitualmente, difícil es que no te hayas cruzado con alguna mención a la importancia de la mentalidad cuando aprendes y usas un idioma.

Con mentalidad no me refiero solo a tener voluntad y estar motivad@.

Eso es solo una parte.

Me refiero a estar en la mejor predisposición para que el aprendizaje y uso de un idioma sea eficiente y divertido.  Sí, divertido también.


Dentro de la libertad que tenemos para elegir lo que queremos hacer y cómo lo queremos experimentar, conviene preparar nuestro estado mental y emocional para que la experiencia sea lo más gratificante y eficiente posible.

De modo que consigas, que la atención, el tiempo y el interés que dedicas para conseguir tu objetivo con el idioma, no caigan en saco roto.

Y esto necesita una preparación previa.

Esta buena disposición, con el paso del tiempo, a fuerza de crearla, se convierte en una habilidad.

¿Cuán desarrollada tienes tu habilidad de buena disposición para el idioma?



2. Define cuál es tu ESTRATEGIA con el idioma

¿Defines tu estrategia antes de ponerte con el inglés u otro idioma? ¿Te lanzas directamente a por fórmulas empaquetadas?

¿Qué resultados obtienes?

La estrategia para aprender y avanzar en un idioma como el inglés se basa en una fórmula personalizada que tú defines y que tiene en cuenta los siguientes elementos:

– Motivaciones (hay más de una)
– Objetivos (qué)
– Proceso (cómo)
– Resultados (medición y reajuste)

Estos elementos se retroalimentan y generan el impulso y la inercia que requiere un idioma.

¿Cuál es tu fórmula?

3. Aplica TÉCNICAS a los RECURSOS para aprender idiomas

El saber ¿ocupa lugar?

Estoy de acuerdo con la idea romántica que subyace en la expresión “el saber no ocupa lugar”, pues es fantástico, saludable y vital tener inquietud y curiosidad por aprender cosas.

Sin embargo, el saber sí ocupa lugar.


Hay que habilitar un espacio, una energía, tiempo y recursos para adquirir conocimientos.

¿Qué haces para que lo que entras con los diferentes recursos (profesor, aplicaciones, libros, vídeos), se mantenga y, sobre todo, se recupere cuando lo necesitas?

Asegúrate de aplicar un pensamiento eficiente y eficaz a tu aprendizaje, cuando trabajes para conseguir, lo que necesitas ser capaz de hacer con el idioma en el entorno profesional.

Combínalo con espacios para enriquecer tus conocimientos del idioma para otras finalidades (social, cultural y lúdico).

¿Qué técnicas estás utilizando ya?

¿Cuánto crees que estos tres pasos van a transformar tu experiencia aprendiendo idiomas?

Si no lo haces, ponlo en práctica y verás cómo cambia todo.

www.palomagarciacoach.com

Sobre el vaso medio lleno o medio vacío …

Sigue pasando el tiempo, inexorable, y casi sin quererlo estamos dejando atrás el frio (y este año nevado) invierno para alcanzar la primavera.

Poco a poco los días se van alargando y el tímido sol empieza de nuevo a calentar nuestras caras.

Hace pocos días, disfrutando de una de estas mañanas tan agradables, tuve una sesión de mentoría empresarial con uno de los emprendedores con los que estoy siguiendo un programa de alto rendimiento y nos surgió un debate muy interesante: “ante el panorama socio-cultural-empresarial actual, ¿el vaso está medio lleno o medio vacío?

Hace unos años, con una de mis mentoras en desarrollo empresarial y personal nos surgió una duda parecida.

En aquel entonces no estábamos con la COVID-19, pero la incertidumbre del mercado inmobiliario había ocasionado una crisis económica muy profunda, y muchas empresas y profesionales estaban teniendo problemas para encontrar trabajo y clientes, lo que estaba ocasionando multitud de cierres y despidos.

Siempre me acuerdo de sus palabras: “Charly, ¿Qué diferencia hay entre un emprendedor y un trabajador por cuenta ajena? Que el trabajador por cuenta ajena ve el vaso medio vacío o medio lleno, y el emprendedor se bebe el agua que queda y vende el vaso”.

Con esta historia le quise hacer ver a mi mentee (palabro técnico de mentorizado/pupilo) que no es la situación actual lo preocupante, si no cómo ves tu la situación actual, y qué vas a hacer para salir reforzado de ella.

Tu decisión

¿Crees que lo que está pasando está pasando para todo el mundo igual, o crees que hay beneficiados y víctimas (profesionalmente hablando)?

Hay algo que tengo muy claro, nada va a ser igual que antes de la “pandemia” o tu vida va a mejor o va a peor. ¿Y de que dependerá? Pues lamento decirte que exclusivamente de ti.

Hoy en día no paran de surgir proyectos e ideas innovadoras. Planteamientos económicos y tecnológicos que hace tan solo unos años eran impensables.

Nos hemos adaptado a trabajar desde casa (lo que yo llevo más de 7 años haciendo) y a “visitar” a nuestros clientes y familiares a través de plataformas de videoconferencia.

¿Es algo nuevo?

No. Ya estaba disponible desde hace años, pero el vernos obligados a utilizarlos ha sido la única manera de dar el acelerón tecnológico que necesitábamos a nivel profesional y personal.

Ahora parece que ya no es necesario hacer hora y media de coche por la mañana y por la tarde para ir y volver del trabajo.

Ahora parece que ya no son necesarias esas megaoficinas donde nos hacinábamos para trabajar con todo tipo de incomodidades y desajustes de horarios.

¿Y qué me dices de la conciliación familiar?

Ahora que podemos llevar y recoger a los niños del cole (para sufrirlos en casa, eso si). Ah ¿que ya disfrutabas de todo eso antes del “bendito” COVID?

Pues mi más sincera enhorabuena. Y si no lo disfrutabas antes y ahora te das cuenta de lo que ha supuesto en tu vida pues enhorabuena también. Y si no estás contento pues haz algo para cambiar, que no eres un árbol…

El hecho es que siempre tenemos una excusa para quejarnos. La “cosa” siempre ha estado muuuuy mal. Son los de siempre los que se “llevan el gato al agua”. No voy a probar eso no sea que funcione y a ver de qué me quejo yo entonces.

Suena cómico, pero es la realidad de millones de personas que están esperando a que “escampe” en lugar de construirse el “arca”.

¿Te has parado a pensar en qué te ha podido o te hubiera podido beneficiar esta situación?

 ¿Y en cuantas veces en tu vida ha ocurrido algo similar? ¿Crees que va a ser la última vez?

 Dicen los boxeadores que lo que importa, no es cuantas veces tu contrario te mande a la lona, si no que te levantes siempre una vez mas.

¿Vaso medio vacío? ¿Vaso medio lleno? Deja ya la vajilla y ponte a diseñar el futuro que quieres.

Nada ni nadie podrá pararte si te preparas para lo peor y esperas siempre lo mejor. Sin duda el mejor momento es ahora, porque estás vivo, porque estás bien, porque estás rodeado de personas que te quieren, tienes un techo sobre tu cabeza, sale agua de tus grifos, porque hay un plato de comida en tu mesa… ¿eso que es si no el vaso lleno?

Hoy me han dado una mala noticia, mi peluquero (al que hace más de 30 años que conozco) ha sido diagnosticado de cáncer en el cerebro con metástasis a todo el sistema nervioso.

Tiene apenas un par de años más que yo y su vida, y la de todos los que le rodean ha cambiado para siempre.

No sabe cuánto va a vivir y mi consejo hoy para su hermano, con el que he estado en la peluquería, ha sido: “No importa cuánto tiempo más viva. Haced que ese tiempo sea memorable”.

Una vez un gran maestro me dijo: “Vive cada día como si fuera el último porque te aseguro que un día acertarás”. VIVE.

Muchas gracias y hasta la próxima.

Charly Relaño

La sabiduría de la furia

Tengo una amiga actriz de unos setenta y tantos años, sumamente inteligente, fantástica, con una enorme inteligencia emocional. Unos días antes de Navidad fue a una oficina postal. Estaba llena de gente como suele pasar en esa época del año, y mientras completaba unos formularios muy concentrada en su tarea, aparece alguien de la nada, que la aparta del camino, físicamente poniendo sus manos sobre ella y moviéndola a un lado.

Parece que el hombre necesitaba algo y mi amiga le obstruía el paso, por eso la apartó. Quizás él le habría dicho algo, o quizás no, o ella no lo oyó… Como fuere, estaba concentrada completando el formulario y de repente unas manos la apartan del camino.

El hombre consiguió lo que quería – lo que fuera que ella le impedía obtener- y se marchó tranquilamente.

Mi amiga admitió su conmoción al principio, naturalmente. Y luego empezó a sentir una furia que no supo explicar: “no era fastidio, ni frustración, no se… era furia. Y luego añadió, “quería ir a las manos, no sé, estaba furiosa, y no sé por qué. Es decir, no me golpeó, no me lastimó, no me insultó. Me movió de mi lugar, y yo quise atacarle o al menos correr detrás de él y gritarle a la cara”.

Y me quedé pensando en esa furia, tratando de entender por qué, con solo escuchar su relato, yo sentí furia también, y por qué esta palabra y este sentimiento se habían vuelto tan comunes últimamente.

Me temo que, en este momento de la charla, algunos hombres van a empezar a sentirse algo incómodos. Está bien, no se vayan.

Vengo soportando esta furia desde la última elección presidencial en Estados Unidos. Y tal parece que les ocurre a muchas mujeres lo mismo.

Esta furia no la siente mi amiga sola. Su furia es el resultado de una histórica costumbre masculina de servirse del cuerpo de las mujeres sin su consentimiento. Hay una cultura de esta práctica, y en este caso de una manera aparentemente inofensiva, donde el cuerpo de la mujer recibe el trato de un salero de mesa: “Quítate de mi camino, así llego a las patatas fritas”.

Hasta las situaciones más indignantes, violentas y espantosas.

Imagino que algunos se preguntarán cual es la relación entre lo inofensivo y lo espantoso, dos cosas que parecen estar en los extremos opuestos del espectro. Pues bien, el hilo común es el espectro. Lo inofensivo da lugar a lo espantoso. Las mujeres debemos vivir con el efecto de ambos y todo lo que hay en medio.

A los varones les pregunto: ¿Se imaginan estar hablando por teléfono y que alguien se acerque para quitárselo de la mano, así como así?, y les digan “Hombre no sé porque te fastidia si solo quiero hacer una llamada. Te lo devolveré cuando termine”. Y a otra cosa.

Ahora imaginen que les quitan el móvil de las manos, no sé, una vez al día, dos veces al día, no sé cuándo fuese y la explicación fuera “Es que tu funda me encanta”, o “No deberías haberla sacado del bolsillo”, o “Pues bien, si esto es simplemente que las cosas son así”.

Pero lo cierto, es que nadie habla de la persona que cogió el móvil. Sé que es un ejemplo simplificado al extremo, pero imaginaran donde apunto. Algunos hombres están tan acostumbrados a servirse sin permiso, que en cierto modo no lo pueden evitar. Y no porque los hombres sean en esencia menos éticos, sino porque este es un gran punto ciego para la mayoría de ellos.

Cuando un hombre se sirve de una mujer, no solo provoca angustia e incomodidad, sino que reflota las experiencias silenciosas de nuestras madres, de nuestras hermanas y de generaciones de mujeres del pasado.

Años y años de mujeres que debieron lidiar con hombres que creen saber lo que nos conviene mejor que nosotras mismas, en condición de propiedad de los maridos, de los dueños de las tierras, de hombres que deciden el destino de nuestras partes íntimas.

Años y años de mujeres que soportaron el uso de su cuerpo como objetos del amor y del deseo, en lugar de adueñarnos de él y usarlo a nuestro antojo.

 Años y años de aceptar que, acatando o no las reglas del hombre, todavía debemos tolerar el acoso, el abuso, las afrentas aún peores. Años y años de soportar que nuestro cuerpo sea una propiedad que puede ser golpeada y lastimada, manipulada y apartada, como objetos que no merecen respeto.

Años y años de no poder expresar la ira contenida en nuestro cuerpo. No sorprende que sintamos esa furia.

Cuando una mujer es maltratada, empieza a buscar excusas, a tratar de entender como ocurrió. “Seguramente fue mi culpa. Ya sé, me habrá dicho algo y no lo oí. Estoy exagerando, exagero demasiado.”

No, no, no. Las mujeres hemos sido adiestradas para creer que estamos exagerando, o que somos demasiado sensibles, o poco razonables, que le damos importancia a las tonterías, y reprimimos ese sentimiento de furia. Tratamos de ocultarlo en alguna parte de nuestro cerebro, pero no desaparece. Esa furia está profundamente instalada mientras ensayamos una sonrisa: “Si claro”, y tratamos de agradar- “Lo sé” “Sí, sí, claro”. Porque, según parece, la mujer no debería enojarse.

Esa furia que mi amiga sintió, encierra siglos de represión al no canalizar ni expresar nuestra indignación, nuestra frustración y nuestra ira. Cuando alguien cree que puede servirse de nuestro cuerpo, no solo enciende la furia del momento, sino que también ilumina el pasado. Ese momento aparentemente tranquilo en la oficina de correos es en realidad una granada de ira que explota.

Hoy la recopilación de experiencias vividas por mujeres en todo el mundo ya no puede ser ignorada. Se acabó la idea de que estamos exagerando o la de que bueno “esto es así”. Se acabó la idea de que las mujeres son señaladas como responsables del proceder impropio de algunos hombres. Es responsabilidad de ese hombre cambiar su conducta inadecuada.

Nuestra cultura está cambiando y ya era hora. Por eso, desde este lugar tan particular que nos toca transitar juntos, en este movimiento a gran escala hacia la igualdad, y con la expectativa de un futuro que aún no existe, ambos tenemos distintas misiones.

Hombres, les convoco como aliados en este camino conjunto hacia el cambio. Espero que asuman su responsabilidad y que sean reflexivos de sus propios actos, compasivos y abiertos, que se pregunten como pueden apoyar a una mujer y colaborar para el cambio y que pidan ayuda si es necesario.

Y mujeres, las convoco a que reconozcan su furia, la transformen en palabras, las compartan en lugares de identificación seguros y de manera segura. No deben temer a esa furia. Encierra siglos de sabiduría. Déjenla que respire y escuchen.”

María Álvaro y sobre todo Trace Ellis Ross.

La estrategia en pymes, autónomos y emprendedores

Estrategia, es un concepto que para un gran número de pymes, autónomos y emprendedores suele estar asociado con grandes estructuras empresariales, con una multitud de recursos.

Debido a esta percepción errónea, en buena parte de los casos, la planificación estratégica se omite por completo y se prescinde de una herramienta fundamental para la supervivencia y el éxito del negocio.

Términos terrenales.

Cuando comenzamos cualquier actividad económica, por pequeña que sea, es importante meditar para qué realizamos esa actividad.

Dónde queremos llegar con ella, qué objetivos perseguimos, cómo nos gustaría que fuera en el futuro, en definitiva, qué fin perseguimos realizando esa actividad.

Sea cual sea ese fin, la estrategia es lo que planificamos que vamos a realizar con los recursos presentes y futuros para llegar donde queremos.

Si nos paramos a pensar, parece que no es algo tan sumamente elevado como para que no nos detengamos a meditar sobre ello.

¿Cuáles son los motivos por los que tantas pymes, autónomos y emprendedores, gestionan sus negocios olvidándose de este aspecto?

Son básicamente los siguientes:

  • La consideración descrita al inicio, por la falsa creencia de que es para grandes empresas.
  • La falta de tiempo.
  • La focalización en el día y día, dejando de lado el tiempo para planificar y analizar.
  • La percepción de falta de medios y de complejidad que puede conllevar.

¿Cómo rebatir estos argumentos?

Para vencer estos cuatro argumentos, vamos a emplear otros cuatro, que de un modo objetivo y realista clarifique la relevancia de usar correctamente esta herramienta:

1º Fijar hacia dónde queremos ir y establecer el modo en que vamos a recorrer ese camino. Esto hará que todo el negocio se enfoque a la consecución de nuestros objetivos.

Un proverbio dice ¿Qué sentido tiene correr si no estás en el buen camino?  

Parece que esto no sólo es interesante para grandes empresas…

2º El tiempo es limitado no disponemos de todo el que nos gustaría. Será cuestión de asignarle otro orden de prioridades a la estrategia, si es algo tan sumamente relevante, busquemos un hueco para dedicárselo.

 El día a día es muy importante, pero si no, tenemos la capacidad de tomar algo de altura para tener una visión global de lo que hacemos, que nos permita ver con cierta perspectiva nuestro negocio y analizarlo para estudiar cómo podemos hacerlo mejor y obtener aquello que un día determinamos que era nuestro objetivo.

 Para realizar una estrategia no necesito disponer de un amplio equipo ni de un tiempo infinito, sólo establecer y seguir unas pautas que se adapten a nuestra actividad y aplicarlas de forma continua.

Si lo que has leído hasta este punto te ha hecho pensar que definir una buena estrategia puede ser adecuado para tu negocio, vamos a tratar de establecer unas pautas para que la gestión del mismo mejore aplicando algunos principios de la planificación estratégica.

En primer lugar, vuelve a pensar sobre los objetivos que tienes desarrollando tu actividad económica.

Sé objetivo y realista, y busca objetivos directamente relacionados con el negocio que desarrollas, ten ambición con ellos, pero no hasta el punto de que un exceso de la misma los haga inalcanzables.

Piensa con calma, medita y una vez los tengas establecidos, el siguiente paso, lógicamente será: ¿Cómo los voy a conseguir?

¿Qué estrategia voy a aplicar?

La planificación estratégica es una especie de pirámide, en la que en la parte más alta se encuentran esos objetivos máximos que hemos determinado, y a medida que vamos descendiendo, encontramos ese camino que nos va a guiar hasta ellos.

Ese camino estará compuesto por otra serie de objetivos por debajo de los máximos, que van a suponer distintos peldaños hasta su consecución.

Para ilustrar mejor la situación, ponemos un ejemplo práctico, vamos a desarrollar un negocio de hostelería consistente en el suministro de comida japonesa a domicilio.

Tras pensar largo y tendido el objetivo final de este negocio, establecemos que será crear la oferta de mayor calidad en comida japonesa a domicilio, pues bien, la estrategia va a consistir en qué vamos a hacer para llegar a ese punto, por lo que fijamos una línea de objetivos por debajo de nuestro fin, en este caso podrían ser:

  • Comida de máxima calidad.
  • Sabor exquisito y buena presentación.
  • Servicio atento y entrega puntual.

Hasta este punto, habríamos realizado una definición de hacia dónde queremos ir y establecido una primera línea de objetivos.

Cada uno de estos tres, a su vez, deberá venir fijado por otros objetivos y tácticas por debajo de ellos que permitan su consecución.

Así, por ejemplo, para lograr el de comida de máxima calidad, se pautará; que la materia prima sea fresca, que no permanezca en stock más de dos días y que venga suministrada sólo por proveedores de máximo prestigio.

Realizando esto con cada una de las líneas nos llevará a establecer el camino a recorrer desde abajo, para llegar a lo más alto.

Realizar este trabajo y no hacer seguimiento periódico, es absolutamente inservible, por lo que es de obligada aplicación que, al menos una vez al mes, analicemos el cumplimiento de lo que hemos establecido.

La necesidad de la métrica

Estableciendo métricas o mediciones que permitan determinar el grado de cumplimiento de lo que nos hemos marcado, resulta vital.

Siguiendo con el ejemplo, podríamos analizar el número medio de días que el producto permanece en nuestras instalaciones, el nivel de puntualidad, la satisfacción del cliente , si el cliente repite en meses siguientes…

En definitiva, mediciones directamente relacionadas con los pasos a seguir para alcanzar el objetivo más alto. Es ahí donde podremos analizar si seguimos o no el camino que hemos dibujado.

Es una fuente continua de información que nos permitirá evaluar casi en tiempo real la dirección que va tomando la actividad.

Sólo de este modo podremos corregir el rumbo, si este es distinto al que entendemos que debe llevar.

Un último apunte, es imprescindible que todos los objetivos básicos de nuestro negocio apunten a la consecución del máximo.

Por ejemplo, en el caso que analizamos, no tendría sentido que uno de los objetivos financieros fuera el mínimo coste en las compras, cuando lo que estamos persiguiendo es un producto de máxima calidad.

Debe existir coherencia entre todos los objetivos y un claro alineamiento con el objetivo final o máximo.

Pasos básicos

Para finalizar hacemos un breve resumen de los pasos básicos en el establecimiento y seguimiento de estrategias.

1º Meditar el objetivo final de nuestro negocio, y escribirlo.

2º Establecer los distintos pasos mediante objetivos y tácticas que nos lleven al objetivo final. Escribirlos.

3º Fijar métricas que nos permitan evaluar de forma periódica y puntual el grado de consecución.

 Analizar los resultados de esas métricas y tomar decisiones.

La ayuda de expertos independientes en el desarrollo de la estrategia puede ser un apoyo importante.

Recuerda que delegar no consiste en abandonar a un tercero determinadas actividades. La implicación de los promotores de la actividad es imprescindible.

Manuel López Martínez