Estamos en la tercera década del Siglo XXI y aún escuchamos, leemos y decimos, las habilidades de Liderazgo que son requeridas en este Siglo.

Cómo ser un líder del Siglo XXI podría dar título a una conferencia o programa. ¿Realmente nos abarca el siglo XXI? Si nos permitimos repasar las dos décadas completas que nos precedieron, claramente no deberíamos englobar en la frase “siglo XXI” al conjunto de habilidades y competencias requeridas por el liderazgo, pues cada década necesitó de habilidades diferentes a las de hoy. Intentemos hacer un repaso temporal.

2000 Iniciamos la década con liderazgos preguntándose si las computadoras que utilizaban entrarían en una especie de posesión mística y se volverían contra la humanidad, o al menos, regresarían sus fechas al año 1900.

Era la versión moderna de los inicios de los 90, donde nos prometían a los jóvenes que los coches volarían.

LIDERAZGO 2000-2009

Este liderazgo se caracterizo por gestionar la globalización, por introducir definitivamente a los equipos y organizaciones a la red global, no sólo de comercio, sino también de las relaciones sociales.

El concepto de comunidad pudo ser ampliado más allá de las fronteras del trabajo y la familia, convirtiendo al mundo de la “net” en el nuevo hogar de millones de personas. Los líderes no trabajaban con nativos digitales y aún estaban lejos de hacerlo.

La generación que trabajaba en los 2000 nació antes de los 80 y el liderazgo, aún verticalista, se dedicó a formarse en las nuevas habilidades informáticas y tecnológicas. Velocidad y productividad dada por la nueva tecnología.

El mundo creció a un ritmo nunca antes conocido en la historia.

El consumo se globalizó y las personas comenzábamos a pensar que el futuro era cierto y “nuestro”. La década cerró con una crisis económica mundial sin precedentes, con la quiebra de corporaciones multinacionales, con una afectación de la banca mundial y con la sensación de que el futuro ya no estaba en nuestras manos, despidos, paro, desolación.

LIDERAZGO 2010-2019

A partir de esta crisis económica mundial y la afectación de los valores “capitalistas” del siglo XXI, los liderazgos mutaron. Llego al mundo del trabajo la generación de los 90, más globalizada y conectada que todos los antecesores.

Una generación con mayor conocimiento de la tecnología y preocupada por la ética empresarial. Comenzamos a hablar de empresas basadas en Cultura y Valores, en procesos de selección por competencias y en liderazgos basados en la participación, la apertura y la horizontalidad.

La información dejó de ser una fuente de poder para pasar a ser un problema de exceso. Demasiada información confunde y puede llevar a parálisis por análisis.

Las tecnologías de IA, robótica y biogenética tuvieron cambios y avances sin precedentes, llevando a las personas al estado de conciencia, y a la vez de incertidumbre, sobre el futuro del trabajo y las relaciones sociales.

El liderazgo ya no se basa en el conocimiento previo, ni tampoco en la acertada visión de futuro. El liderazgo de finales de la segunda década de los 2000 se basa en la inteligencia emocional e interpersonal para gestionar el cambio y la incertidumbre como constantes.

LIDERAZGO 2020-2029

Si el liderazgo del siglo XXI ya no nos abarca lo que va del siglo completo, deberíamos poder definir qué se espera de los líderes de la tercera década de los 2000.

Dada la velocidad del mundo y los cambios ¿Podremos hablar de habilidades y competencias para una década completa? La generación nacida en el 2000-2002 comienza su vida en el mundo laboral ¿estamos los líderes preparados para sus paradigmas y valores?

La educación formal actual y los, aún utilizados, métodos pedagógicos de finales del siglo XX están en duda en todo el mundo ¿cómo accederemos al conocimiento y la información?

Con datos de 2018, la consultora Domo realizó una infografía titulada ‘Los datos nunca duermen’. En ella mostraba las interacciones de los más de 3.800 millones de personas conectadas entonces a Internet (4.300 millones a principios de 2019), y su interacción a lo largo de un minuto. Por ejemplo, en un solo día de YouTube se interactúa con más información que la que todo el mundo tenía disponible en 2003.

Hasta 2003 la humanidad había generado cinco exabytes de información a lo largo de toda su historia. Lo dijo Eric Schmidt, CEO de Google, durante una conferencia en 2010 ¿Cómo vamos a gestionar como líderes esa cantidad de información disponible, de conocimiento abierto y de novedades permanentes?

No considero prudente cerrar el artículo con una afirmación de qué habilidades y competencias se necesitan para la próxima década.

Me animo a afirmar que, si hay exceso de información y fuentes de donde obtenerla, y los paradigmas y valores sobre el trabajo están en revisión por las diversas generaciones que conviven, los líderes deberemos desarrollar la habilidad y competencia para hacer las preguntas correctas y poder transformar esa información en conocimiento para la innovación.

Saber preguntar, escuchar y repreguntar, será un valor agregado para los líderes del 2020.

Pablo Blanco Cabirta  -PMB Group-