La importancia de la consecuencia

En una anterior crisis un amigo nos preguntó a todo el grupo sobre que habíamos pensado que sería lo mejor para superarla. Recuerdo como todos nos mirábamos unos a otros para ver quien tenía una idea brillante.

Lamentablemente, no teníamos ningún plan. Solo escuchábamos lo que decían por televisión, radio, prensa o internet, pero replicábamos ideas escuchadas y con poca convicción.

Nos dábamos cuenta de, que detrás de las ideas escuchadas, había intereses políticos o ideológicos, que no daban una respuesta definitiva al común de los mortales.

Desde entonces he estado analizando lo que hacía o pensaba, y enfocando en otra dirección. Entendí que no sirve de nada quejarse y no tomar parte. Pensé: -Si nadie parece querer ser el primero en moverse, ya va a haber una persona, que voy a ser yo misma- A la sombra, como una hormiguita minúscula en la inmensidad de la humanidad, pero que alcanza hasta donde puede. Y quien hace todo lo que puede no está obligado a más. Poco, algo, pero todo lo que pueda.

Un primer paso

Me puse a observar y analicé el potencial que tendría la masa poblacional mundial si se organizase, si llegase a abrir los ojos y viese que somos como corderos del rebaño a los que unos perros amaestrados por el pastor nos dicen hacia donde tenemos que dirigirnos.

Nos guste o no, siempre obedecemos en mayor o menor medida. Son las reglas.

Pero, ¿las reglas benefician a todos? Algunas, son necesarias, para cruzar en verde y que no te atropellen. Otras están claramente ideadas para el beneficio de unos privilegiados. Pero todos necesitan comer para sobrevivir y, también, autoestima y dignidad.

Pensé que tenía que elaborar un plan pequeñito, que pudiera imitarse aquí y allá, y, que sirviera para contagiar a unos y otros, hasta llegar lo más lejos posible.

Hacer un pequeño proyecto con posibilidades de hacerse enorme. Con el tiempo, con todo el tiempo que sea necesario y aprovechando este momento en el que las nuevas tecnologías nos comunican a nivel global.

La paciencia recompensada

Ahora me veo en un club de negocios, como delegada de una zona, como directora ejecutiva de una asociación que pareciese inventada para mí, con un espacio físico donde poder hacer actividades muy diversas, con un montón de gente a mi alrededor luchadora, con otro montón de gente con necesidades a cubrir, y quiero poner en marcha este proyecto. Este sueño que siento que muchos quieren realizar, que quieren ver que se cumple, y están dispuestos a acompañar y poner su tiempo o su energía para sacarlo adelante. Todos juntos, como un gran equipo que somos, y estoy feliz de haberles conocido.

La idea la quiero plasmar en este artículo, para que se sepa, se conozca, se apoye y quien tenga capacidad de copiarla, que la copie.

Alguien se podría preguntar porque no me importa que me copien. Pues la respuesta es clara: Mi deseo sería que la ayuda en red sea global, general, que cruce fronteras, razas, culturas, que sea de verdad. Querría que no se quedara en un sueño.  Por eso tengo que sacarla a la luz, por loco que parezca, uniendo fuerzas e ideas de otros.

Con KCN ponemos en común a unos empresarios con otros. Hacemos networking, sinergias, puntos de apoyo y encuentro.

Los socios se ayudan unos a otros y ayudan a los invitados a los eventos que se programan. El lema: SUMAR Y MULTIPLICAR, NI RESTAR NI DIVIDIR, se convierte en un hecho permanente. Desde Madrid conectamos con gente en el resto del mundo.

La red de apoyo entre autónomos, PYMES y emprendedores crece, gracias a las herramientas de apoyo con las que contamos. Surgen ideas, negocios, sugerencias, … para que todas las personas que forman parte de esta comunidad profesional mejoren sus negocios y su economía. Pero sin olvidar la fuerza, la autoestima, el compañerismo, la solidaridad, la paciencia, el tesón en el trabajo, la constancia … necesarias para mantener esto en el tiempo.

Su líder y algunos de los socios, tuvieron la idea de crear una asociación: Netcultura.

Pretenden conseguir un mundo en el que las redes sean auténticas herramientas de ayuda al crecimiento de las iniciativas individuales de cualquier emprendedor.

Ofrece acceso al enorme banco de conocimientos y, pone a disposición servicios de orientación: jurídico, fiscal, financiero, de comunicaciones, de nuevas tecnologías, de redes sociales, de salud. Incluso crea un área social y de igualdad, y un área destinado a junior y senior – teniendo en cuenta que personas que cuentan con amplios conocimientos empresariales pueden estar interesados en aportarlos después de la jubilación o que jóvenes que no han desarrollado sus trayectorias profesionales, pueden encontrar aquí ideas para desarrollar sus habilidades personales y convertirlas en capacidades profesionales.

Las experiencias agudizan los sentidos

El hecho de haber trabajado con colectivos vulnerables (presos, discapacitados, víctimas de violencia o de acoso ….) me ayuda a darme cuenta de que estos colectivos necesitan un apoyo, un empujoncito extra, para sacar adelante sus emprendimientos y poder salir con la autoestima en su sitio, sin tener que considerarse una carga para otros.

En el entramado de asociaciones con las que me encuentro, veo que cada una tiene fines diferentes por definición, y eso impide que puedan hacer fuerza en la misma dirección. Cada uno tiene que suplicar por lo suyo. Y eso nos divide. Pero realmente lo que se necesitan son recursos, herramientas, apoyos. Se podría organizar.

Observo que unos buscan empleo y otros buscan contratar a perfiles determinados y se apoyan en empresas de seleccionadores y contratadores, como TALENTOO, con la que colaboraremos.

Podemos formar a los buscadores de empleo, en lo necesario, según nos indiquen, o ponerles en contacto con autónomos que ya están formados. Podemos ayudar a las empresas a encontrar a quienes buscan, y a los parados, autónomos o PYMES a contactar con quienes les están buscando. Somos conectores.

Asociaciones de empresarios, de padres, de vecinos, de víctimas de trata, de violencia, de acoso o de enfermedad, … pueden unir fuerzas y recursos para el empoderamiento y emprendimiento de sus miembros. Trabajando y vendiendo se consiguen los recursos, se cubren las necesidades del mercado y se entra en la cadena económica de nuevo. Podemos formar y dar herramientas digitales, pero también para la conciliación mediante herramientas de carácter social que surgen de una Fundación de la que algunos somos franquiciados de una de sus “patas”.

Como responsable del Área Social y de Igualdad, me encargo de la ejecución de estrategias enfocadas a Organismos Públicos, Asociaciones y ONG s.

De esta manera cerramos el círculo: poniendo en común unos empresarios con otros, buscadores de empleo y profesionales en contacto con grandes empresas, a asociaciones con colectivos vulnerables les damos un apoyo extra para que saquen adelante sus vidas y sus emprendimientos, a asociaciones profesionales les aliamos y engrandecemos, reportamos a entidades de necesidades o carencias que detectemos, colaboramos con la conciliación, conectamos profesionales del mundo.

Desde abajo podemos colaborar, unir fuerzas y cumplir sueños.

¡Puedes ayudarnos a conseguirlo!

María Álvaro