El emprendedor es por su propia etimología un ser adaptado, alguien que una y otra vez, no importa cuantas, se equivoca, cae y vuelve a intentarlo. El emprendedor es una persona resiliente, en toda la extensión de la palabra, una persona que cual pelota de goma no importa las veces que caiga,  siempre rebota y cuanta mayor sea la fuerza que le haga  caer, mayor será la energía que tenga al tocar el suelo y mas alto llegará.

De como ser emprendedor y no morir en el intento.

Estamos hablando, sin embargo, de acción. Y esa acción ha de llevar siempre un pensamiento que la acompañe. En este caso el emprendedor no pretende ser un súper héroe, un súper humano, no es así ni debe serlo. Debe sobre todo tener una gran capacidad de gestión emocional. Os aseguro que no es fácil ver como todo a tu alrededor, a lo que le has dedicado esfuerzo, pasión, recursos económicos y mucho mas, cae sin control.

Las emociones negativas surgen de los pensamientos que están generando los resultados a nuestro alrededor. Es una cadena, un circulo virtuoso o vicioso dependiendo de si los pensamientos son positivos o negativos. Pensamiento, emoción, acción, resultado es la cadena que se dispara ante cualquier situación a la que nos enfrentamos y dependiendo de como sea cualquiera de sus eslabones es como será el siguiente pero atención, no es unidireccional, no es solo que un pensamiento conlleve una emoción o que una acción conlleve un resultado, también es en sentido contrario, una emoción genera un pensamiento consecutivo así como un resultado va a generar un pensamiento o quizás una acción automática.

Como funciona todo esto es bastante sencillo y muy complicado a la vez. Poco se sabe todavía del funcionamiento de la mente y de como limita o empodera. Lo que si es seguro es que el emprendedor ha de ser un maestro gestionando todo esto para tener éxito, y nos referimos a éxito como tener lo que quieres y no a querer lo que tienes que se parecería mas a la felicidad , pero eso es otra historia.

Entonces si influyo sobre mis pensamientos y los modifico hacia pensamientos positivos pase lo que pase, ¿estoy cambiando mis emociones y en consecuencia mis acciones y resultados hacia lo que yo quiero conseguir? Pues si, efectivamente tenemos el poder de crear nuestro futuro simplemente con el pensamiento así que a partir de ahora mucho cuidado con lo que piensas y, como dicen los norteamericanos “fake it till you make it” que viene a ser   “fíngelo  hasta que lo consigas”. Si ahora mismo no estas pasando por un buen momento, sigue  adelante, sonríe e imagina que todo va a ir bien. Que todo pasará  que el buen marinero no le teme al viento porque sabe ajustar las velas.

Obviamente y aunque parezca de Perogrullo, una capacidad como esta raramente es innata, de ahí que una de las principales ocupaciones de un emprendedor de provecho sea la formación. Hay una frase de Derek Bok (abogado y presidente de la universidad de Harvard) que dice “Si piensas que la formación es cara, prueba con la ignorancia” que define muy bien este imprescindible cometido del emprendedor.

Es cierto que muchos emprendedores (y me pongo en primera fila) probamos “a ver que pasa” pero créeme, lo normal es que “lo que pase” no sea lo que quieres. Es por esto que te recomiendo encarecidamente que inviertas en ti mismo, que apuestes por algo que ni la mayor de las tormentas pueda arrebatarte, tu crecimiento personal y profesional. Un valor garantizado para que en tu presente y  futuro  seas tu mayor activo, la pieza fundamental de tu proyecto, quien consiga los resultados que estas buscando y quien, como no debe ser de otra manera, anime y refuerce al equipo de trabajo. Hay un refrán español que dice “el ojo del amo engorda al caballo” pues bien, yo añadiría “la mente preclara del emprendedor es la que engorda el negocio”.

Pero ¿Qué debo aprender? ¿en que invierto el poco tiempo que me queda después de estar al frente de mi negocio? estas son las preguntas que normalmente nos hacemos todos los emprendedores a los que el gran maestro, el tiempo, atosiga y presiona sin parar. Aquí es donde la mayoría de emprendedores encontramos nuestro talón de Aquiles, donde empezamos a procrastinar o a andar como “pollo sin cabeza”.

Quiero para tu tranquilidad incorporar un termino que va a marcar un antes y un después en tu percepción del tiempo, a mi me cambio radicalmente. Se trata del concepto de “coste de oportunidad” y por donde se filtra la mayoría de nuestra energía personal, profesional y económica. Te voy a poner un ejemplo: si necesitas una pagina web para dar a conocer tu negocio, ¿Qué haces? Dedicas semanas, tal vez meses, a aprender como se hace una buena y eficaz pagina web o contratas un profesional que la haga por ti mientras tu te dedicas a lo que ya sabes hacer y a conseguir nuevos clientes?

Bien, pues te sorprenderá saber que la mayoría de los emprendedores se empeñan en aprender como se hace una pagina web a pesar de que solo van a necesitar una o dos (eso si bien actualizadas) para su proyecto y evitan invertir bajo el pretexto de  “estoy empezando y no tengo dinero”recursos para que un buen profesional lo haga por ellos.

A este ejemplo podríamos añadir redes sociales, contabilidad, comunicaciones y un largo etcétera que nos restan tiempo de lo realmente importante para tu negocio que son las ventas, pero claro, a pocos nos gusta vender y preferimos (obedeciendo a nuestro vago cerebro) dedicarnos a labores que no nos van a dar ningún beneficio económico directo. Esto amigos míos es el coste de oportunidad al que me refiero. Concéntrate en lo que sabes hacer y en lo que te va a dar un resultado económico directo y delega lo demás. Ahorraras tiempo, serás mas eficiente y en consecuencia tu negocio ira mejor.

No hay que olvidarse de que no solo hay que aprender habilidades “duras” y quiero decir aptitudes, si no que también hay que desarrollar las habilidades “blandas” que son también las actitudes. Comunicación eficaz, empatía, asertividad, resiliencia, gestión emocional, liderazgo, introspección eficaz (meditación, mindfulness), positividad, y un largo etcétera que nos llevara a convertirnos en mejores seres humanos y alejarnos de los “haceres humanos” que es a lo que estamos acostumbrados,  hacer-hacer-hacer…

Hemos sido instruidos en el patrón hacer-tener-ser donde todo lo conseguiremos trabajando y trabajando sin pensar y sin descanso.cuando la secuencia correcta es ser-hacer-tener en la que lo primero es convertirnos en esa persona de éxito, mental y emocionalmente para después mediante nuestras acciones masivas imperfectas conseguir lo que realmente estamos buscando.

SI algo me han demostrado estos años de emprendimiento es que no hay desarrollo profesional si no hay antes desarrollo personal. Así que invierte en ti mismo, potencia tu mente y tu intelecto, tus relaciones y tus emociones y los resultados serán increíbles.

No lo dudes, #tumomentoesahora

@charlyrelano